Aceites para la piel

0
aceites para la piel

Os hemos hablado en muchas ocasiones de aceites para la piel y el cabello, ya que es una textura que nos encanta por la hidratación que aportan y el acabado satinado que dejan.

Pero en este a fondo queremos profundizar un poquito más y contaros las propiedades de los aceites más utilizados en dermocosmética.

¿Todos los aceites son iguales?

Calidad del aceite/método de obtención:

Lo primero que hay que tener en cuenta es que según el método de extracción el aceite obtenido será de mayor o menor calidad, siendo los de mayor calidad los extraídos por presión en frío, que es un método de extracción exclusivamente mecánico que se efectúa a baja temperatura preservando del todo el contenido en ácidos grasos esenciales, vitamina E y antioxidantes naturales, por lo que estos aceites no necesitan ningún aditivo…

Queremos aclarar este punto porque muchos aceites se extraen por presión en caliente mediante procedimientos mecánicos a altas temperaturas (80°-120°C), y de este modo las materias vegetales de base sufren una serie de tratamientos químicos muy invasivos (refinado, desodorización, decoloración…) eliminándoles una parte importante de vitaminas, ácidos grasos esenciales y antioxidantes, por lo que se desnaturalizan, es decir, pierden su calidad nutricional y sus propiedades cosméticas.

Así que es importante entender que el precio de un aceite suele ser indicativo de su calidad (siempre que los adquiramos en farmacias y parafarmacias), ya que los métodos de extracción en frío que garantizan sus propiedades son más laboriosos y se extrae menos cantidad de aceite, por lo que éste se encarece.

Son de obtención por presión en frío:

  • los jugos oleaginosos puros, que se extraen de la primera prensada.
  • los virgen, que cumplen los criterios exigidos por la normativa: ser de primera presión en frío, clarificados por medios físicos o mecánicos y no haber sufrido ningún tratamiento de refinado físico o químico, además de que pueden presentar una tasa de acidez de hasta el 3%.
  • los virgen extra, que contienen menos del 1 % de acidez.

Y por último, deciros que los aceites vegetales certificados como biológicos o 100% biológicos o ecológicos son los obtenidos únicamente por presión mecánica en frío y que proceden de producciones agrícolas exentas de productos químicos sintéticos y cuyos campos están situados en zonas resguardadas de contaminaciones exteriores, por lo que si son biológicos, ya tenemos garantizado que son de buena calidad.

¿Qué diferencias hay entre aceite vegetal, aceite macerado y aceite esencial?

Antes de empezar a contaros las propiedades de los distintos aceites, tenemos que aclarar otro punto…y es que un aceite vegetal se obtiene generalmente por primera presión en frío de una nuez, un fruto o un grano oleaginoso, de esta manera se obtiene un jugo oleaginoso puro lipídico.

Pero no todas las plantas pueden producir aceite al prensarlas, siendo necesario para obtener su aceite la maceración, y así se obtienen los aceites macerados o macerados aceitosos. El proceso de maceración consiste en dejar macerar la planta completa o una parte de la planta (flores, granos…) en un aceite vegetal de base como el de girasol. Esta maceración suele durar varios días o semanas y a continuación se filtra la preparación obteniéndose el aceite macerado, que es un aceite vegetal enriquecido con los principios activos de la planta macerada. Los aceites macerados más utilizados en cosmética son el de Árnica, Caléndula, Zanahoria e Hipérico.

Y para finalizar, hay que saber diferenciar un aceite vegetal de un aceite esencial, ya que el aceite vegetal es un cuerpo graso obtenido por presión en frío de un oleaginoso o por maceración, y el aceite esencial es un cuerpo mucho más complejo, porque se trata de una esencia de planta aromática obtenida por destilación con vapor de agua. Las moléculas contenidas en los aceites esenciales no tienen nada en común con la composición bioquímica de los aceites vegetales, aunque los dos pueden combinarse perfectamente. Es más, a menudo se aconseja diluir los aceites esenciales en aceites vegetales para obtener sinergias aromáticas eficaces.

Un dato muy importante que hay que saber es que para una utilización cosmética (sobre la piel o el cabello) eficaz, se diluye del 1 al 3% de aceites esenciales en aceite vegetal, pero con menos de esa cantidad no tendremos eficacia. Y como anécdota, deciros que para una acción sobre la salud (tomados vía oral), se puede llegar a disoluciones del 20 al 80% de aceites esenciales en aceite vegetal.

¿Cuáles son los aceites más utilizados en cosmética?

Aunque algunos se utilizan directamente solos sobre la piel o el cabello, lo habitual es que formen parte de preparaciones a base de varios aceites para que sus propiedades actúen en sinergia.

  • Aceite de aguacate: utilizado tradicionalmente por los pueblos de América Central, es considerado todo un aceite de belleza, ya que penetra rápidamente en la piel y el cabello aportando hidratación, flexibilidad, y regeneración…por lo que suaviza rápidamente las pieles secas y escamadas y los cabellos secos y quebradizos. Es rico en vitaminas A, B, D, E, H y PP. Puede combinarse con el aceite vegetal de zanahoria o de nuez de albaricoque para obtener una mezcla de preparación al bronceado.
  • Aceite de albaricoque: el aceite de semilla o nuez de albaricoque se extrae por primera presión en frío de las pequeñas almendras contenidas en el hueso del albaricoque. Es un aceite ideal para la belleza y los cuidados del rostro, ya que es muy penetrante y muy rico en vitamina A y ácido linoleico. Tiene propiedades tonificantes, hidratantes, nutritivas, revitalizantes y aporta mucha flexibilidad y suavidad a la piel. También confiere luminosidad a las pieles desvitalizadas y apagadas y fortalece la capacidad de la piel de absorber humedad protegiéndola de la desecación, por lo que está especialmente aconsejado para el cuidado de las pieles secas o irritadas. Es un aceite neutro y de gran tolerancia para todo tipo de pieles, por lo que es excelente como base para los aceites esenciales.
  • Aceite de almendras dulces: es un excelente aceite de masaje muy adecuado para las pieles sensibles. De alta calidad, el aceite virgen de almendras dulces es transparente, casi inodoro y extraordinariamente agradable al tacto. Muy recomendado para pieles agrietadas, rugosidades, irritaciones, picores, etc. Se puede utilizar como desmaquillante completamente natural. Es muy penetrante y confiere luminosidad a las pieles apagadas, fatigadas o desvitalizadas.
  • Aceite de árbol de té: el aceite amarillento del árbol de té es un aceite esencial que se obtiene mediante la destilación por vapor de sus hojas (de 1000 kg de hojas se obtienen 10 litros de aceite esencial). Tiene un olor fresco y muy aromático y sus propiedades son conocidas desde hace miles de años por los indígenas de Australia. Tiene propiedades antisépticas (desinfectantes), así que se utiliza para rasguños, quemaduras leves, herpes labial, inflamaciones leves de la zona bucal, hongos en las uñas y para el alivio en picaduras de insectos…así como para tratar la caspa (añadiendo 10 gotas al champú).
  • Aceite de argán: conocido como el oro líquido, el aceite de argán es un excelente aceite de masaje y un auténtico aceite de belleza originario de Marruecos. Como bien nos explicó la farmacéutica marroquí Ghita Sehaqui en su artículo, tiene unas propiedades excepcionales para la piel al contener Ácidos grasos esenciales (80%): ácido oleico (45%), ácido linóleo o vitamina F (35 %), ácido alfa-linolénico (15 %), ácido gamma-linolénico (3 %), ácido araquidónico (1%), tocoferoles o vitamina E (unos 700 mg/kg), Carotenoides ( un 50% son betacarotenos, precursores de la vitamina A), fitoesteroles (D-7steroles) y escualeno. Por lo que es un aceite que ha sido utilizado desde hace siglos por las mujeres árabes para hidratar y nutrir la piel seca, deshidratada y descamada, además de aportar flexibilidad, hidratación y brillo a los cabellos secos y quebradizos. Tonifica y regenera la piel al restaurar su capa hidrolipídica protectora, y aporta los elementos estructurales de las células de la epidermis a las que nutre. Muy indicado en caso de pieles irritadas, agrietadas, cicatrices, secuelas de quemaduras, varices, estrías…
  • Aceite de árnica: el árnica es una planta medicinal utilizada tradicionalmente para el cuidado de los golpes y los hematomas (moratones), ya que estimula la circulación de la piel y actúa como calmante y refrescante en el caso de dolores en articulaciones o músculos, sobre todo después de esfuerzos físicos. Puede ser utilizado por vía externa pura o como base para una serie de aceites esenciales (siempreviva amarilla, menta o laurel) para aliviar las tensiones musculares y controlar los derrames tras los golpes.
  • Aceite de avellana: es un aceite muy fluido y muy penetrante que deja la piel suave y satinada sin dejar ninguna película grasa. Por este motivo suele utilizarse mucho como aceite de masaje. Es uno de los aceites con mayor contenido en ácidos grasos esenciales, particularmente del grupo omega 9, y también contiene vitaminas A y E. Muy indicado en caso de pieles enrojecidas y frágiles.
  • Aceite de borraja: es un aceite muy rico en vitaminas A, D, E y K. El aceite virgen de borraja se recomienda para la regeneración de los tejidos y es un aceite muy valioso en cosmética, ya que nutre la piel sin obstruir los poros y le aporta elasticidad y tonicidad.
  • Aceite de caléndula: el aceite de caléndula se obtiene por maceración de sus flores durante 3 semanas en un aceite vegetal neutro. Tiene propiedades protectoras de la epidermis, así que se utiliza específicamente para el cuidado de las pieles agredidas, agrietadas, enrojecidas… y es muy habitual en las cremas del cambio de pañal de los bebés por sus propiedades protectoras y calmantes.
  • Aceite de calófilo: para su obtención se prensan las almendras del fruto de Calophyllum inophyllum (un árbol que crece especialmente en Madagascar). Es un excelente tónico y protector de los capilares sanguíneos, por lo que se recomienda localmente para facilitar los drenajes linfáticos. También está indicado en el caso de tensiones musculares, tendinosas o articulares (deporte, caídas, fatiga, piernas cansadas) y tiene además propiedades cicatrizantes, así que se utiliza en eczemas, psoriasis, herpes…así como en la prevención y el cuidado de las arrugas.
  • Aceite de chia: es un aceite antiinflamatorio que también ejerce un efecto calmante, humectante y cicatrizante sobre la piel. Muy útil para aliviar irritaciones y reducir manchas o rojeces causadas por el acné. Tiene la capacidad de restaurar los niveles de humedad normales de la piel.
  • Aceite de coco: es un aceite muy rico en ácidos grasos saturados ideal para mantener la piel nutrida y elástica. Se puede utilizar también en el cabello para hidratarlo y aportarle flexibilidad y brillo, lo ideal es aplicarlo y dejarlo actuar unos minutos antes del lavado, ya que lo nutre y repara en profundidad. También se puede utilizar como aceite de masaje.
  • Aceite de comino negro: obtenido a partir de semillas negras de comino negro de Egipto, este aceite vegetal es una de las nuevas perlas de belleza y de salud. Es uno de los únicos aceites vegetales que contienen de modo natural una porción ínfima de aceite esencial que le otorga propiedades beneficiosas en caso de reumatismos y otras patologías osteoarticulares. Por otro lado tonifica la piel y el cabello, así que se utiliza en la caída del cabello y el tratamiento de la caspa, además de en las pieles irritadas. Aporta una gran acción antioxidante gracias a sus polifenoles y a otros componentes específicos como la timoquinona.
  • Aceite de germen de trigo: tiene una textura muy grasa y un olor característico a campo. Es un aceite muy sensible a la oxidación, por lo que no se conserva tan bien (hay que protegerlo del aire, de la luz y del calor conservándolo en el frigorífico). Tiene grandes propiedades regeneradoras y suavizantes de la piel, además de que le aporta mucha flexibilidad, así que está muy recomendado en el tratamiento y la prevención de las estrías.
  • Aceite de hipérico (hierba de san Juan): es un aceite macerado con grandes propiedades calmantes y regeneradoras de la piel. Está muy indicado en las pieles frágiles, irritadas o enrojecidas, así como después de una exposición solar demasiado intensa, gracias a sus propiedades antiinflamatorias y descongestionantes. También descongestiona los miembros hinchados en caso de problemas con la circulación de retorno. Pero hay que tener mucho cuidado porque es un aceite fotosensibilizante, por lo que no hay que exponerse al sol después de su aplicación o ingesta vía oral.
  • Aceite de jojoba: se extrae de la nuez o semillas del arbusto de jojoba, originario de los desiertos de México y California. Es un aceite no graso, aunque si tiene efectos engrasantes porque en realidad es una cera líquida. Es un protector ideal de la piel, ya que preserva su humedad evitando la desecación, así que está muy indicado en pieles secas. Pero por otro lado, equilibra la acidez de la piel mejorando considerablemente el aspecto de las pieles mixtas-grasas. Regenera y aporta resistencia, flexibilidad y elasticidad a la piel sin engrasarla. Muy recomendable también después de una exposición solar intensa. Y también se utiliza mucho para el cuidado del cabello (aplicándolo en las raíces 20 minutos antes de aplicar el champú en el caso de los cabellos grasos, y untando el cabello y cubriéndolo con una toalla caliente y húmeda para tratamiento intensivo de los cabellos secos y quebradizos). Muy utilizado también en los productos destinados a aumentar la resistencia y elasticidad de las uñas.
  • Aceite de macadamia: es un aceite no graso que se extrae de las nueces de macadamia y que es delicadamente perfumado y muy suave para la piel. Hidrata sin dejar residuo graso y tiene un alto contenido en ácido palmitoleico que protege a los lípidos celulares de la oxidación y le confiere propiedades anti-edad. Muy rico también en ácido oleico, por lo que restaura la hidratación de las distintas capas de la epidermis.
  • Aceite de onagra: de las semillas de onagra se obtiene un aceite rico en ácidos grasos esenciales del grupo omega 6, por lo que cuida y protege las pieles sensibles manteniendo su capa ácida y proporciona alivio en el caso de eritemas o leves alergias de las piel. Además, preserva la piel de un envejecimiento prematuro por sus propiedades antioxidantes y regula la hidratación sea cual sea el tipo de piel. También se utiliza para restituir la belleza al cabello y a las uñas.
  • Aceite de rosa mosqueta: es un aceite muy penetrante que se obtiene de las semillas del fruto de la rosa mosqueta. Es especialmente rico en ácidos grasos esenciales poliinsaturados como el linoleico, oleico y linolénico, que son los responsables de su gran efecto regenerador de la piel. Promueve la síntesis de colágeno además de aumentar la flexibilidad y la elasticidad cutáneas, por lo que se utiliza para prevenir y tratar el envejecimiento de la piel y las arrugas, en el tratamiento y la prevención de las estrías, para reducir las cicatrices, etc.
  • Aceite de rosa salvaje: es un aceite aromatizado con aceites esenciales naturales, por lo que su aroma es muy agradable y estimula la piel y el ánimo…por eso es muy utilizado como aceite de masaje, además de por su buena absorción. Protege contra la sequedad de la piel.
  • Aceite de sésamo: tiene un alto contenido de ácidos grasos insaturados. Es un aceite especialmente utilizado a nivel corporal para tratar la piel seca y escamosa, así como para combatir la celulitis.
  • Aceite de zanahoria: el aceite macerado de zanahoria es una fuente muy importante de provitamina A (β-caroteno), por lo que tiene grandes propiedades antioxidantes y por eso lo contienen prácticamente todos los productos que preparan la piel para el bronceado y para los cuidados post-solares. Aporta luminosidad y tiene propiedades nutritivas y protectoras de la epidermis, así que también se utiliza en productos anti-edad y anti-acné.

Valoración Doctors & Labs

Como habréis visto los que nos seguís habitualmente, en Doctors & Labs nos encantan los aceites, su textura nos fascina, especialmente los de tacto seco , así que ya son unos cuantos los posts dedicados a estos reyes cosméticos de la hidratación.

Con este a fondo sobre aceites y piel, queríamos que tuvieseis una guía rápida de las propiedades de los aceites más utilizados en cosmética, dejando antes muy claro los conceptos básicos que hay que saber para poder distinguir los distintos tipos de aceites y poder apreciar así su calidad.

Pero sobre todo, para que pudierais entender porque no todos son iguales, y que en este caso, el precio sí que suele ser un buen indicativo de su calidad.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here