El  ácido hialurónico es una molécula descubierta en 1934 por John Palmer, extrayéndola del humor vítreo de los ojos de un bovino.

Se trata de un componente que se halla en la matriz extracelular de los tejidos de todo el organismo y en todas las especies.

Se utiliza en diferentes especialidades médicas como la oftalmología, traumatología, odontología, entre otras y sobre todo en Medicina estética.

Es un componente natural de organismo y actúa captando agua, y también en la síntesis de colágeno y elastina, por lo que es fundamental en los procesos de revitalización de los tejidos. Por la capacidad que tiene de captar agua y restaurar tejidos, la piel puede mantener su elasticidad y también recuperar volumen que se ha ido perdiendo con el tiempo.

La mayor concentración de Ácido hialurónico se encuentra en la piel: en un 56%. Por este motivo, cuando envejecemos y perdemos nuestro propio ácido hilaurónico – y en consecuencia se sintetiza menor cantidad de colágeno y de elastina -, se produce el proceso de envejecimiento visible, por lo que el ácido hialurónico es fundamental para mantener un aspecto joven.

Actualmente, el ácido hialurónico es uno de los productos más utilizados en los tratamientos de Medicina Estética por ser :

  • Un implante de los más biocompatibles
  • Tiene muy pocos problemas de inmunidad
  • No tiene prácticamente complicaciones
  • Muy pocos efectos secundarios
  • No cancerígeno
  • Muy fácil de aplicar

Los efectos secundarios que pueden tener estos tratamientos son de escasa relevancia y suelen desaparecer en pocos días.

Pueden aparecer hematomas en el punto donde se inyecta, inflamación, discreto edema y muy poco frecuente que aparezca infección en la zona tratada.

En Medicina Estética el ácido hialurónico se utiliza para:

  • Tratamientos de rejuvenecimiento de la piel por su gran capacidad hidratante.
  • Crear volúmenes en relleno de pómulos, labios
  • Corrección de arrugas profundas y finas.
  • Restauración del ovulo facial
  • Cicatrices de acné.

Los resultados con estos tratamientos se ven en la misma sesión por el efecto relleno y el resultado correcto y final aproximadamente a los 15 dias que es cuando podemos valorar bien el tratamiento realizado.

Las ventajas del ácido hialurónico al no tratarse de un producto permanente, puede adaptarse al proceso de envejecimiento natural y poder ir adecuando el tratamiento en cada espacio de tiempo. No existen tratamientos definitivos, pero si tratamientos duraderos que precisarán de un mantenimiento en el tiempo si queremos mantener los resultados.

Con tantas ventajas y tan pocos inconvenientes, el ácido hialurónico se ha convertido  una de las sustancias mas utilizadas en los tratamientos de Medicina Estética, prácticamente sin efectos indeseables.

 

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