Ya os hablamos hace un tiempo del aceite del árbol de té (malaleuca alternifolia) en nuestro post sobre Aceites para la piel, donde vimos que es un aceite esencial que tiene un olor fresco muy aromático y unas propiedades antisépticas (desinfectantes) muy conocidas desde hace miles de años por los indígenas de Australia, de donde es originario.

Así que es un aceite esencial que se utiliza sobre todo para rasguños, quemaduras leves, herpes labial, inflamaciones leves de la zona bucal, hongos en las uñas, picaduras de insectos, tratamiento de la caspa, etc.

Pero hoy os queremos ampliar mucho más la información de este gran desinfectante natural con tantas aplicaciones en nuestra sección “a fondo”, ya que es un imprescindible sobre todo en verano, porque con la subida de las temperaturas son más frecuentes las afecciones por hongos, piojos, además de las pequeñas heridas, quemaduras y picaduras de insectos.

Principales constituyentes

El principio activo es el aceite esencial cuyos componentes mayoritarios son el terpinen-4-ol (mínimo 30%), γ-terpineno (10-28%) y 1,8-cineol (menos de 15%). Otros constituyentes son: α-terpineno (5-13%), α-terpineol (1,5-8%), terpinoleno (1,5-5%), α-pineno (1-6%) y p-cimeno (0,5-12%), así como aromadendreno (menos de 7%).

Los porcentajes indicados corresponden a los exigidos por la Farmacopea Europea.

Propiedades y usos del aceite de árbol de té

El aceite del árbol de té se extrae de sus hojas mediante un proceso de destilación por vapor (de 1000 kg de hojas se obtienen 10 litros de aceite esencial), y sus propiedades más conocidas son:

Antisépticas 

Son muy apreciadas ya que tiene una triple acción demostrada frente a virus, bacterias y hongos. Así que se utiliza para desinfectar pequeñas heridas, para tratar infecciones fúngicas como el pie de atleta o las cándidas, en el tratamiento del acné, del herpes, de las aftas bucales, la gingivitis y otras afecciones bucales y de garganta.

  • Heridas: Como antiséptico y cicatrizante puro o diluido, aplicar directamente sobre la herida. Y en compresas con 3-5 gotas de aceite esencial diluidas en agua, en casos de heridas infectadas, tiñas, pie de atleta y abscesos.
  • Quemaduras leves: Después de enjuagar con abundante agua, aplicar unas gotas del aceite.
  • Hongos de las uñas (onicomicosis): se aplica directamente sin diluir sobre las uñas dos veces al día, después de lavar bien con agua caliente.
  • Acné: Para la higiene diaria de la piel acnéica, utilizar un algodón empapado en agua al que añadimos una gota de aceite esencial. También se puede aplicar directamente sobre el grano unas 2-3 veces al día, se pueden añadir unas 10 gotas al agua caliente para hacer un baño de vapor 1 vez a la semana, o se puede añadir 1 o 2 gotas a la mascarilla que utilicemos habitualmente.

  • Verrugas: Por la noche aplicar sin diluir y tapar con una gasa o apósito. Repetir todas las noches hasta que desaparezca la verruga.
  • Gingivitis o inflamación de encías: Realizar enjuagues (2-4 gotas en un vaso de agua).
  • Placa bacteriana: Añadir 1 gota al cepillo de dientes antes de la pasta.
  • Aftas bucales: Aplicar sin diluir directamente sobre la herida con un bastoncillo y enjuagar con agua.
  • Halitosis: 2-4 gotas en agua. Realizar enjuagues después de cepillar.
  • Irritaciones de garganta: en forma de gargarismos (2-3 gotas en un vaso de agua).

E incluso las propiedades antisépticas del aceite del árbol de té se pueden ampliar hasta nuestro hogar, ya que añadiéndolo al limpiador habitual, incluso con el jabón para lavar la ropa, ayudaremos a mantener nuestro entorno más limpio y desinfectado.

Antiinflamatorias

Su acción antiinflamatoria local es muy conocida y se utiliza incluso en reuma, artritis y gota como antiinflamatorio tópico. En cuadros dolorosos reumáticos añadir 30 gotas de aceite esencial en 50 ml de suspensión oleosa vegetal y aplicarlos en forma de friegas locales 2-3 veces al día.

Cicatrizantes

Al ser un gran antiséptico y regenerante contribuye a la cicatrización de las heridas, ya que ayuda a que la herida limpia se regenere más rápido facilitando su curación.

Antipiojos

Tiene una gran capacidad para eliminar los piojos y las liendres, pero además se utiliza como mantenimiento para evitar volver a cogerlos. Aplicar diluido sobre el cuero cabelludo, dejar actuar 15 minutos, insistiendo en la zona de la nuca y detrás de las orejas y proceder al lavado con el champú habitual.

También se puede primero lavar el cabello añadiendo unas 4 gotas a la dosis del champú que vayamos a utilizar y luego cuando aclaremos el cabello, peinar con un peine impregnado en aceite esencial de árbol de té para eliminar las liendres.

Y también nuestras mascotas se benefician de las propiedades del aceite del árbol de té como eficaz desparasitario. Haciendo una dilución al 1% con el champú habitual de nuestro perro contribuiremos a mantenerlo protegido (1 ml de aceite del árbol de té por cada 100 ml de champú).

También podemos aplicarlo sobre el pelaje realizando un pequeño masaje antes de salir a dar un paseo, siempre manteniendo la dilución al 1% (1 ml de aceite del árbol de té por cada 100 ml de agua).

Repelentes

Diluyendo unas gotas de aceite del árbol de té y aplicándolo sobre la piel estaremos produciendo un buen repelente para evitar las molestas picaduras de insectos, especialmente de mosquitos. Y si ya nos han picado, aplicando un poco de aceite sobre la picadura calma el picor, reduce la inflamación y evita que se infecte.

Desodorantes, seborreguladoras y antipruriginosas (calmantes del picor)

Posee un apreciado uso en cosmética por su poder perfumante y sus propiedades reguladoras de la actividad de las glándulas sebáceas del cuero cabelludo. También combate la caspa por su acción antifúngica, aliviando el picor y la irritación.

Y también mejora la higiene íntima diaria, aliviando posibles picores. En caso de cistitis o infección ginecológica añadir 10 gotas al agua del bidé para hacer baños vaginales.

En combinación con el tratamiento farmacológico que haya pautado el médico, ayuda a calmar el prurito (picor) genital o anal. También podemos encontrar en las farmacias geles íntimos que incluyen aceite del árbol de té en su fórmula, y existen incluso supositorios vaginales conteniendo 200 mg de aceite esencial (aprox. 10%, en un vehículo oleoso) o tampones/lavados vaginales con soluciones de 0,4-2,0% de esencia.

Balsámicas y expectorantes

Se utiliza en catarros, resfriados o afecciones bronquiales añadiendo unas gotas al agua caliente para hacer inhalaciones. 5 gotas de aceite esencial en un bol con agua caliente, y a continuación, se inhala durante 5-10 minutos.

Inmunoestimulantes

Fortalece el sistema inmunitario si propagamos su aroma en el hogar a través de ambientadores, baños, difusores de esencias… y nos ayuda a prevenir infecciones como la gripe creando resistencia contra los microorganismos y aumentando la actividad de nuestras células inmunitarias.

Mejora el estado de ánimo

Por último, queremos destacar el efecto a nivel psicológico que produce el aceite del árbol de té, ya que reestablece el equilibrio mental combatiendo la ansiedad, el cansancio mental, el estrés, la inseguridad, la apatía… gracias a los “monoterpenos” que contiene. Podemos obtener estos beneficios gracias a un difusor o quemador de esencias, o pulverizarlo por el ambiente diluido con agua. O sino, añadir unas 3-4 gotas en unos 5 ml de aceite vegetal como el de lavanda por ejemplo, y aplicarlo en un pañuelo para hacer inhalaciones profundas.

Precauciones

Aunque el aceite del árbol de té se puede aplicar sobre pequeños cortes y heridas, hay que tener cuidado cuando la herida abierta es mayor.

No debe entrar en contacto con los ojos ni oídos. Si entra y se produce irritación, enjuagar con abundante agua.

No ingerir. En caso de ingestión accidental puede producir diarrea, vómito, somnolencia y confusión.

Uso tópico. Algunas personas presentan reacciones alérgicas como urticaria o picor, así que se recomienda aplicar una pequeña cantidad en una zona pequeña la primera vez que se use. En caso de irritación de la piel, suspender su aplicación o utilizar muy diluido.

No se recomienda su uso en embarazadas. Para niños utilizar siempre diluido.

Mantener el envase en un lugar fresco, seco y protegido de la luz. Conservar siempre en su envase original.

Valoración Doctors & Labs

Como acabáis de ver, el aceite del árbol de té es un aceite esencial básico para nuestros botiquines, ya que por sus múltiples propiedades nos puede ayudar en muchísimas afecciones, y no sólo como antiséptico en heridas o picaduras, que son sus propiedades más conocidas, sino que incluso a nivel mental e inmunológico podemos obtener beneficios.

Así que os animo a que vayáis a vuestra farmacia y os hagáis con un envase de este milagroso aceite para disfrutar de sus propiedades y beneficios cuando lo necesitéis, sobre todo en esta época en la que hay más afecciones en la piel.

También encontraréis muchos productos en las farmacias que incorporan este aceite en sus fórmulas (limpiadores, cremas, champús…), pero como veis, si compráis el aceite puro, vosotros mismos podéis enriquecer vuestros propios productos con él según vuestras necesidades.

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