Botox como tratamiento de las arrugas de expresión

0

¿Qué es el Botox?

BOTOX es el nombre comercial de la primera Toxina Botulínica tipo A que se comercializó en España por ALLERGAN para uso médico, el BOTOX se utiliza en el tratamiento de blefaroespasmos, espasmos faciales, tortícolis espasmódica, parálisis cerebrales, hiperhidrosis axilar…, actualmente también hay otras dos marcas: XEOMIN® de MERZ y DYSPORT® de GALDERMA, pero no está permitido el uso de estas tres presentaciones en medicina estética.

Para su uso en medicina estética, existen tres presentaciones específicas de la Toxina Botulínica tipo A, en el caso de ALLERGAN, se llama VISTABEL®, MERZ tiene BOCOUTURE® y GALDERMA, AZZALURE® , y éstas tres son las que se utilizan mediante infiltración por un médico especialista, Médico Estético, Dermatólogo o Cirujano Plástico, para combatir las arrugas de expresión. (Lo que pasa es que comúnmente se utiliza el nombre de “BOTOX” para referirnos a todas las toxinas botulínicas tipo A que se utilizan en medicina porque fue el primero que salió).

La toxina botulínica tipo A es una neurotoxina producida por una bacteria: Clostridium botilinum, esta toxina tiene la capacidad de producir parálisis muscular, y este efecto es el que se aprovecha en Medicina Estética de forma controlada para paralizar temporalmente los músculos faciales y así atenuar las arrugas de expresión.

La toxina impide la contracción muscular, inactiva un neurotransmisor llamado Acetilcolina, por lo que el músculo ya no funciona con la misma intensidad y por eso no se marcan tanto las arrugas.

¿Para qué sirve el Botox?

En este caso se utiliza para el tratamiento de las arrugas de expresión, que son las que relacionamos directamente con la expresividad facial, es decir: arrugas del entrecejo, “patas de gallo” y arrugas de la frente, aunque algunos doctores utilizan bótox también para tratar arrugas verticales de los labios (código de barras), comisuras, laterales de la nariz y cuello.

El tratamiento consiste en la infiltración de la toxina botulinica tipo A para conseguir la paralización temporal de algunos de los músculos que intervienen en la mímica facial al realizar ciertos gestos, como por ejemplo, fruncir el ceño o levantar las cejas.

Para lograr un efecto armónico y mantener el equilibrio facial sin anular la expresividad, el médico valora atentamente a sus pacientes, haciéndoles gesticular exageradamente (levantando cejas, sonriendo, poniendo cara de enfado…), para evaluar si las arrugas son de carácter leve, moderado, grave o muy grave y ver así las necesidades de cada paciente.

El médico hablará con el paciente para conocer sus inquietudes y expectativas y dibujará con un lápiz específico, unos puntos estratégicos en el rostro del paciente para saber dónde pinchar, y en qué grupos musculares infiltrar la toxina botulínica.

Normalmente se trata todo el tercio superior facial, pues los grupos musculares trabajan por contraposición, y así se mantiene el equilibrio facial.

¿ Qué se siente cuando te infiltran la toxina botulínica o botox?

Algunos médicos aplican anestésia tópica (en crema) para reducir la sensación del pinchazo, otros especialistas utilizan también la aplicación de frío (bolsas congeladas, cubitos de hielo,…), y otros no aplican nada específico.

La aguja se nota como un pequeño pellizco, y a continuación, la entrada del líquido es seguramente lo que más molesta, pues éste tiene que hacerse un espacio en nuestra estructura muscular facial, por pequeña cantidad que sea.

Acostumbran a realizarse unos 8 – 12 pinchazos si se tratan las arrugas de la frente, entrecejo, y patas de gallo.

Es un tratamiento “invisible” para los demás, es decir, no deja secuelas visibles, por eso, se puede realizar incluso al mediodía y volver al trabajo por la tarde, ya que no se verá ni enrojecimiento ni el pinchazo, a no ser que hayamos tenido la mala suerte de que nos haya salido un pequeño hematoma (morado), si esto ocurriera, lo más probable es que sea en la zona de las patas de gallo y lo camuflaríamos con un poco de corrector o mejor aún, con un maquillaje compacto con protección solar.

¿Cuándo notaré sus efectos?

Depende del paciente, pero normalmente a los 2/3 días empieza a ser visible para uno mismo, pero el efecto máximo se consigue aproximadamente a los 10 / 15 días, cuando el músculo seleccionado queda paralizado y queda prácticamente inactivo para gesticular.

¿Qué resultado puedo esperar?

Notarás que se suavizan tus arrugas y que habrá cierta mímica facial que no podrás realizar del todo, pero no te darás ni cuenta, no es algo molesto, ni algo que te afecte o cambie, simplemente, si tu tendencia es a levantar mucho las cejas o a fruncir mucho el ceño, será un gesto que quedará suavizado por la acción de la toxina botulínica tipo A, tu expresividad facial se verá más relajada y suavizada, y se marcarán mucho menos las arrugas.

Además otro efecto de la toxina, es que la textura de la piel se vuelve más suave y satinada.

Normalmente, a los 15 días del tratamiento, el médico te hará un control y si lo considera oportuno, te realizará “un repaso”, aplicando tal vez alguna infiltración más donde lo considere necesario.

¿Cuántas veces me tengo que realizar el tratamiento?

La frecuencia será a criterio del médico, pero normalmente se realizan dos sesiones al año, en general, el efecto del Bótox empieza a rebajarse entre los 3 /4 meses, hasta desaparecer a los 5/6 meses, que es cuando se puede volver a repetir el tratamiento.

A medida que vayas realizándote sesiones notarás que tus arrugas están cada vez menos pronunciadas y que los efectos de la toxina cada vez te duran más tiempo.

¿Se puede combinar el uso de toxina botulínica con otras técnicas médico estéticas?

Por supuesto, siempre a criterio del médico, pero muchas veces es necesario combinar el tratamiento con infiltraciones de ácido hialurónico para rellenar arrugas muy profundas… o para mejorar el estado general de la piel se puede combinar con peelings químicos (y así mejorar la textura y unificar el tono), y con distintas técnicas para estimular la síntesis de elastina y colágeno, aportar vitaminas… existen múltiples combinaciones, el médico valora cada caso de forma muy personalizada.

¿Puedo tener algún efecto secundario?

Las infiltraciones de “Bótox” se hacen de forma muy selectiva, se infiltra en puntos muy concretos, por lo que no que no quedan muchas marcas, lo que sí puede pasar es que se produzca una ligera molestia durante la aplicación y puede aparecer algún morado (hematoma), enrojecimiento (eritema), o ligera inflamación.

En algún caso se puede apreciar algo de asimetría facial debido a que la toxina no ha actuado de la misma manera en las distintas zonas en las que ha sido infiltrada. En este caso se corrige en la sesión de control o repaso.

En muy pocas ocasiones, los músculos tratados (o los músculos próximos a los tratados), pueden verse afectados por la toxina debido a la difusión del principio activo, y provocar algún efecto secundario como caída de cejas, lagrimeo, visión doble.

Y en un 5% de la población aproximadamente, la toxina botulínica no provoca ningún efecto, o muy escaso resultado. Los médicos también contemplan la posibilidad de una reacción alérgica, muy poco probable.

Antes de iniciar el proceso, tu doctor/a realizará tu historia clínica, y te informará de todos los pros y contras, proponiéndote firmar un “Consentimiento Informado”, que es un documento en el que se recoge por escrito toda la información que te habrá explicado previamente.

¿Qué marca de tóxina botulínica – botox me pongo?

Actualmente existen tres marcas de Toxina Botulínica en el mercado para su uso en medicina estética: VISTABEL®, AZZALURE® y BOCOUTURE®.

Será el médico quién decida con qué toxina trabajará en cada ocasión.

Nota: En julio 2011, las Dras Mar Mira y Sofía Cueto, realizaron un estudio independiente comparando las tres toxinas.

Valoración de Doctors & Labs

Es uno de los tratamientos más efectivos a corto plazo. En 2/4 días empiezas a notar que algo está cambiando, se van reduciendo las líneas de expresión de forma gradual y te vas adaptando poco a poco a tu nueva mímica facial, se dulcifican y suavizan los rasgos, la piel de la zona tratada mejora visiblemente y se suaviza.

Las infiltraciones se toleran bien, aunque la sensación no sea muy agradable. Después del tratamiento te ves ya algo cambiada, y la gente a tu alrededor te verá con mejor cara y más descansada.

En Doctors & Labs lo valoramos positivamente, aunque el precio del tratamiento es elevado. Depende del médico con el que trates puede variar significativamente, pero un tratamiento de todo el tercio superior de la cara (entrecejo, arrugas frontales y patas de gallo) pueden suponer entre 350 unos 600 euros, en función del número de unidades que cada persona necesite para relajar el músculo.