A la pregunta de qué cosmético escogerías si solo pudieras escoger uno para mantener y cuidar tu piel la mayoría de los profesionales expertos contestarían: el protector solar. ¿Por qué es tan importante protegerse del sol? Ante la avalancha de publicidad y sobreinformación ¿Cómo podemos escoger un buen fotoprotector? ¿Cómo podemos saber si es bueno y realmente cumple con lo que promete? ¿Realmente los usamos bien? ¿Qué diferencia hay entre unos y otros?

¿Porque es tan importante protegerse del sol?

A veces en la farmacia nos hacéis consultas como ésta y comentarios tipo:

  • Yo nunca me quemo ya soy morena no necesito usar protector solar…
  • Quiero ponerme morena con tanta protección me voy a quedar blanca
  • Mi abuela tenía una piel perfecta y jamás uso protección solar…

Hay varios puntos a tener en cuenta, la genética es un parte importante de la piel, mi abuela puede tener una genética maravillosa y yo no haberla heredado, ya sabéis, las caprichosas leyes de Mendel sobre la herencia genética, en cualquier caso, no lo sabemos y debemos poner todos los medios para cuidar nuestra piel lo mejor que podamos.

No es cierto que no nos pongamos morenas usando protección solar alta, el color se coge lentamente y sin dañar la piel, las personas más morenas o con fototipos más oscuros también deben protegerse del sol, de los daños de la piel, en realidad, el bronceado es la respuesta natural de la piel al exponerse a los rayos del sol, es la forma que tiene la piel de defenderse frente a la agresión evitando que nuestro ADN se dañe.

Entonces os preguntareis ¿Cuánto más morenos menos protección necesitan por tanto las personas de color no necesitan protección? No, esto es falso, si que necesitan protección aunque fabrican mucha melanina y su piel es más fuerte y resistente. Las personas morenas también son susceptibles de padecer melanomas y carcinomas de piel aunque estadísticamente sea menos frecuente y por supuesto su piel envejece también, dependiendo de fototipo se debe usar uno u otro tipo de fotoprotector.

Debemos ser cautos puesto que la protección natural que ofrece la melanina no significa poder exponerse al sol sin medida, los fototipos más abundantes en nuestra zona, el mediterráneo cuando se exponen al sol sin protección acaban con manchas oscuras, pérdida de firmeza, arrugas profundas y una textura más rugosa de la piel aunque estadísticamente es menos frecuente que padezca cáncer de piel no está libre de que esto suceda.

Tanto la radiación solar como la luz visible, si la luz visible también, provocan envejecimiento de la piel, afectan a la composición de la  capa protectora de nuestra piel, afectan a la firmeza  y provocan manchas, pero además exponerse al sol sin protección provoca  quemaduras solares, esto es tan importante que una quemadura solar antes de los 18 años  es uno de los factores de aumento del riesgo de cáncer de piel.

Según las últimas estadísticas el 40% ciento de los españoles se habría quemado la piel alguna vez, destacando los jóvenes con un 64 %. Sin comentarios, parece que nuestros jóvenes no utilizan la protección solar como deberían…

¿Cómo funcionan los fotoprotectores?

El fotoprotector solar contiene en su composición una molécula base que es el filtro solar, la responsable de su efecto, este filtro puede actuar de manera diferente

Filtro químico: es una sustancia que penetra dentro de la piel y absorbe la radiación solar transformándola, este tipo de filtros necesitan un tiempo para penetrar bien y por tanto deben ponerse media hora antes en casa para que cuando lleguemos a la playa ya actúen.

Filtro físico: son sustancias minerales que lo que hacen es reflejar la luz solar y no permitir que penetre creando una capa externa, sus texturas suelen ser más densas y menos extensibles pero por el contrario provocan menos problemas de alergias y reacciones de sensibilidad

Filtros biológicos: son sustancias antioxidantes que son coadyuvantes, no son filtros propiamente dichos y evitan la formación de radicales libres responsables en gran medida del envejecimiento

La elección de uno u otro dependerá de nuestras preferencias, los filtros químicos suelen tener texturas mucho más agradables, los físicos están más indicados para niños y personas de piel sensible cuya piel puede reaccionar frente a un filtro químico y los biológicos nunca van solos, suelen ir complementando a los anteriores, de hecho lo ideal es mezcla de filtros para conseguir texturas agradables con mínimos riesgos de hipersensibilización y con componentes extra antioxidantes para prevenir problemas de envejecimiento y otros más graves.

Hoy en día existen los llamados fotoprotectores orales, son el complemento ideal para cualquier fotoprotector y son necesarios puesto que la realidad es que no nos aplicamos cantidad suficiente, siempre nos dejamos zonas por poner y de la renovación mínimo cada dos horas ni hablemos, hay que darle a nuestra piel todo aquello que necesita para estar preparada:

  • Antioxidante para evitar radicales libres y envejecimiento (licopeno, te verde, selenio, pycogenol, vitis vinífera, extractos de romero, pomelo etc…)
  • Componentes antieritema, anti daño solar (polypodium leucotomos, Fernblock)
  • Activos hidratantes por vía oral (aceite esencial de espino amarillo)
  • Activos anti-manchas : regulan la producción de melanina mediante la inhibición la acción de la tirosinasa ( DPG-Unify Complex® ((pycnogenol y semillas de uva o vitis), Fernblock®+, una evolución del clásico Fernblock®, que ha demostrado mayor actividad y eficacia fotoinmunoprotectora, antioxidante y reparadora del daño frente a UVB, UVA, Visible e infrarrojo.)
  • Luteina ( pigmento para proteger la vista)

En primer lugar se escoge en función del fototipo de nuestra piel:

FOTOTIPO I: Ojos azules piel muy blanca pelirrojos, se queman siempre nunca se broncean y suelen tener muchas
FOTOTIPO II: Piel clara, ojos azules y pecas, frente a la exposición solar siempre se quema en ocasiones puede adquirir un discreto tono de bronceado
FOTOTIPO III: Razas caucásicas de piel morena clara, frente a la exposición solar a veces se queman y a veces se broncean, se broncean medianamente.
FOTOTIPO IV: Piel morena con pelo y ojos oscuros, tipo mediterráneo, se broncea con facilidad intensamente pocas veces se quema
FOTOTIPO V: Piel muy morena, tipo amerindio, árabe o hispanos, frente a la exposición solar nunca se quema y  el bronceado es muy intenso
FOTOTIPO VI: Piel negra, nunca se quema
Y en segundo del índice UV (UVI): es la estimación promediada de la radiación ultravioleta B solar máxima, en la superficie de la tierra a la hora del mediodía. El UVI depende de la estación, el mes y el día de la exposición solar. Esta información se ofrece en Prensa y Televisión, durante los meses de verano y también la encontrareis en la página web de AEMET (agencia estatal de meteorología) y en su app, de hecho hay muchas apps que te dan el índice UV( accuweather, el tiempo…). El UVI se divide en radiación UV baja (valores 1 a 3), radiación media (valores 4 a 6), radiación alta (valores 7 a 9) y radiación extrema (superiores a 10). ¿Cómo elegir un buen fotoprotector solar?Esto sería ideal si se renovase el protector cada dos horas y se pusiese en la cantidad suficiente (2gr/cm2), si esto no es así lo mejor es usar siempre 50+.
Además la elección del fotoprotector va a depender también de la zona  del cuerpo donde se ponga, del tipo de piel, de la altitud (el riesgo de quemaduras se incrementa con la altura. Cada 300 m, aumenta un 4% el poder eritemático de las radiaciones ultravioletas), La nieve (80%), la arena (25%) y el agua o la hierba (10%) reflejan las radiaciones haciendo que se sumen sus efectos al incidir directamente sobre la piel…
Una vez tenidas en cuenta las variables, sabemos que fotoprotector necesitamos con que protección y que textura, vamos a escogerlo y para ello debemos  entender el etiquetado.

¿Cómo interpretar la etiqueta de un fotoprotector solar?

Lo primero que hay que saber es que existen unas recomendaciones pero no son obligatorias por eso hay tanta confusión.
FPS o SPF: indica Factor de protección solar, el número de veces que el fotoprotector aumenta la defensa de la piel frente a las quemaduras que produce la radiación, es decir si te quemas a los 10 minutos de estar al sol un factor 50 multiplicará por 50 ese tiempo que puedes estar al sol, eso en situación ideal, sin embargo, a riesgo de hacernos pesadas, la realidad es que no se aplica en cantidad suficiente y no se renueva cuando nos bañamos o con el roce de la toalla o el sudor, por tanto, siempre se recomienda renovar la aplicación cada 2 horas.
En el envase además hay varios símbolos o leyendas.
Water Resistant: indica que el fotoprotector no pierde su capacidad protectora después de 40 minutos de inmersión en el agua,
Waterproof: indica que no la pierde hasta después de 80 minutos.

La protección puede ser frente a distintas radiaciones:

UVB: son las radiaciones de mayor energía pero penetran poco en la piel. Son responsables del eritema o enrojecimiento y desencadenan el proceso del verdadero bronceado.
UVA: poseen menor energía, pero penetran más profundamente en la piel, son responsables de la aparición de la pigmentación inmediata, juegan un papel esencial en el desencadenamiento de las alergias solares, de las reacciones fototóxicas y a largo plazo del fotoenvejecimiento de la piel.
Las radiaciones infrarrojas: producen un efecto calórico y parece que pueden potenciar los efectos negativos de las UVB y UVA.
Luz visible: se relaciona con las manchas
El fabricante de calidad suele indicar no solo el SPF sino para que tipo de radiación, por ejemplo, si pone 30 UVB-10 UVA-3IR  indica SPF para cada tipo, sino lo indicase y pone SPF50+ se presupone que es UVB y el UVA es 1/3 de UVB.

Este símbolo indica el tiempo que se puede usar desde que se abre, la mayoría son 12 meses pero en función de su composición puede ser incluso menos.

Este otro indica proceso sostenible desde el inicio, no biooacumulable, y biodegradable.
Algunos fabricantes dan a entender que sus fotoprotectores son SPF 100 o totales, no existen en realidad, el máximo es 50+, solo que como decíamos la nomeclatura no es obligatoria, en general son productos indicados para manchas, alergias solares o con activos antioxidantes que se ponen así para diferenciarlos porque son más específicos.

Advertencias especiales

  • Evitar la exposición solar entre las 12 y las 16 horas
  • Los fotoprotectores se deben utilizar incluso en días nublados.
  • No utilizar colonias, desodorantes u otros cosméticos en la exposición al sol, producen manchas.
  • El uso de cabinas de bronceado es dañino para la piel aunque sean UVA,  tanto los rayos UVA como los UVB pueden causar daños a la piel a largo plazo y pueden contribuir al cáncer de piel. Su uso ha sido asociado a un riesgo aumentado de melanoma, especialmente si se empezaron a usar antes de que antes de los 30 años de edad. Las lámparas pequeñas de UV que se utilizan en los salones de manicura también son poco recomendables aunque su emisión es pequeña.
  • Hay medicamentos y productos cosméticos que producen en la piel una reacción de fotosensibilidad por la exposición solar.
  • Consulta a tu farmacéutico.
  • Proteger la piel con ropa , la cabeza con un sombrero y los ojos con gafas de sol homologadas que protejan de los rayos UV.
  • En casos especiales: embarazo, patologías cutáneas, trabajadores al aire libre, individuos con antecedentes familiares de cáncer y fototipos muy bajos I y II, aplicar productos de alta protección o  no exponerse.
  • No exponer al sol a niños menores de 3 años.
  • Protegerse incluso en la sombra y  aunque ya estemos morenos

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