Todos sabemos que el tabaco es perjudicial para la salud, y como es normal, todos asociamos sus efectos perjudiciales directamente con el sistema respiratorio y cardiovascular, pero además de los efectos nocivos graves que el tabaco provoca sobre la salud en general, queremos destacar los efectos negativos que tiene sobre la piel, ya que aunque no se consideran de gravedad para la salud, sí son importantes a nivel estético, y afectan a un gran número de personas, aunque no todas son conscientes de que es el tabaco el que les está deteriorando y envejeciendo tanto la piel.

¿Qué efectos tiene el tabaco sobre la piel?

Envejecimiento y aparición de arrugas: para empezar, el tabaco agota las reservas de antioxidantes de nuestro cuerpo al aumentar la generación de radicales libres, y aumenta los niveles de metaloproteinasas (MMP), lo que lleva a la degradación del colágeno, las fibras elásticas y los proteoglicanos que aportan la firmeza, elasticidad y turgencia a la piel. Además, según nos contó la Dra. Celina Pérez en la entrevista que le realizamos, con cada cigarrillo se destruyen 25 mg de vitamina C, por lo que además de generar radicales libres, el tabaco provoca la destrucción de uno de los antioxidantes más potentes: la vitamina Cque además es imprescindible en el proceso de formación del colágeno.

A su vez, el tabaco disminuye los niveles de vitamina A, produciendo cambios en la cantidad y calidad del colágeno y la elastina, atrofia dérmica, disminución de fibroblastos y acortamiento de capilares. Las alteraciones en la elastina provocan la llamada elastosis de los fumadores, que se inicia en la dermis media o profunda (dermis reticular) a diferencia de la elastosis solar, que se inicia en la epidermis o dermis papilar, y está producida por los radicales libres que llegan a la piel por vía sanguínea.

Deterioro de la piel y sus anejos (cabello y uñas): sabemos que el tabaco contiene nicotina, un alcaloide psicoactivo que provoca la adicción al tabaco, pero además, la nicotina tiene acción vasoconstrictora, por lo que hace que llegue menos sangre y en consecuencia, menos oxígeno y nutrientes a la piel, uñas y cabello, por lo que su aspecto será mucho menos saludable y estarán mucho más deteriorados. Si a esto le sumamos que con el tabaco también se produce monóxido de carbono, y que se une a la hemoglobina desplazando al oxígeno y formando carboxihemoglobina, vemos que se reduce aún más el aporte de oxígeno a los tejidos, por lo que la piel de los fumadores habituales suele  tener un tono apagado, opaco, y cetrino (grisáceo)…

Además, puede aparecer una coloración amarillenta en el pelo del fumador, y en las uñas de los dedos de la mano que sujetan el cigarrillo.

* Sequedad: el tabaco también induce a la hidroxilación del estradiol, que se manifiesta clínicamente por un relativo hipoestrogenismo, y como consecuencia, aparece sequedad y atrofia cutánea. Al haber una disminución de estrógenos, existe un relativo aumento de los andrógenos.

* Trastornos en la cicatrización: está demostrado científicamente que la cicatrización empeora con el consumo de tabaco, ya que el efecto vasoconstrictor de la nicotina, unido al aumento de la carboxihemoglobina (disminución de oxígeno) y al aumento de la agregación plaquetaria que provoca el tabaco, dificultan mucho el proceso de cicatrización y revascularización, e incluso se ha visto que puede haber relación con la aparición de complicaciones y necrosis postoperatorias, por lo que antes y después de un acto quirúrgico no se debe fumar, debiendo suprimir el consumo de tabaco de una a tres semanas antes y cuatro a cinco semanas después de la operación.

A nivel corporal: agrava la celulitis, la flacidez y el envejecimiento de la piel del cuerpo, provoca sequedad cutánea…etc.

 

¿Cómo se puede mejorar el aspecto de la piel del fumador?

Como es obvio, lo principal para mejorar el aspecto de la piel del fumador es dejar de fumar, pero además hay que tratar la piel con principios activos que aporten luminosidad y disminuyan las arrugas de expresión exfoliando la capa córnea (de células muertas) de la piel, activos que estimulen la formación de colágeno, elastina y glucosaminoglicanos (ác. Hialurónico), activos que regeneren la piel en profundidad, y antioxidantes, así que hay que escoger los cosméticos más adecuados según el tipo de piel que contengan activos como: ácido glicólico, ácido retinoico, N-acetil glucosamina, estrógenos, vitamina C, etc. Además, es imprescindible la aplicación de contornos de ojos y de labios a diario por la mañana y por la noche, y aplicar siempre un fotoprotector de alto SPF.

También podéis complementar vuestra rutina de cuidados cosméticos con tratamientos médicos que aportan resultados muy beneficiosos a estas pieles como son los Peelings, el Resurfacing con láser,…etc., y es muy buena opción administrar antioxidantes vía oral, y evitar al máximo el sol y el alcohol.

 

Valoración Doctors & Labs

Está claro que el envejecimiento de la piel a causa del tabaco no es un simple mito, y su aparición está relacionada directamente con el número de cigarrillos que se fuman al día, aunque se piensa que también pueden influir factores genéticos, ya que hay fumadores que no sufren este envejecimiento cutáneo, aunque no es lo más frecuente.

Sabemos que dejar de fumar es muy difícil, pero desde Doctors & Labs os animamos mucho a hacerlo, para mejorar considerablemente vuestra salud en general, y el aspecto y la salud de vuestra piel, y si necesitáis ayuda, no dudéis acudir a vuestro médico o farmacéutico, ya que actualmente existen muchas opciones para ayudar a conseguirlo.

Por último, deciros que el humo del tabaco contiene muchísimas sustancias cancerígenas y perjudiciales para la salud, así que hay que tener esto muy en cuenta para no afectar a las personas de alrededor (fumadores pasivos).

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