Hace unas décadas, el deporte tenía sus detractores y a parte del deporte federado, pocas personas (ni los médicos) recomendaban su práctica para mejorar la salud.

Progresivamente, y a medida que el trabajo se ha hecho más sedentario, las autoridades y el mundo científico han entendido, comprobado y señalado que la práctica de una actividad física moderada mejora el estado de salud físico y psíquico del individuo.

Podemos clasificar el deporte en tres categorías:

  • el deporte escolar,
  • el deporte de mantenimiento,
  • y el deporte de competición.

Muchos trabajos publicados en revistas científicas y médicas demuestran sin paliativo, que los dos primeros mejoran o ayudan a mantener la salud y además, en el caso del escolar a desarrollarse en condiciones optimas, tanto físicas como psíquicas.

El tercero, el de competición, también produce grandes mejorías en el cuerpo y la mente pero elevado a ultranza, el profesionalismo comporta excesos que pueden ser nocivos para la salud (sobrecargas, lesiones crónicas, desgaste excesivo, estrés, tentación del doping…).

Como resumen de varios trabajos publicados y con la experiencia de 40 años de formador y educador físico, además de profesor de Teoría del Entrenamiento en la Universidad de Barcelona, citaremos los efectos del deporte y del entrenamiento físico moderado, sobretodo del aeróbico, en relación a la salud del ser humano.

Debemos empezar diciendo que el deporte y el trabajo físico moderado implica en todas las edades, una serie de transformaciones morfo-funcionales en el organismo. La práctica constante incidirá en los sistemas circulatorio, muscular, respiratorio, así como en el corazón, por lo que es necesario conocer bien lo que estamos realizando, preparar un buen plan de trabajo y sobretodo, asesorarse con un profesional del deporte.

Los niños y niñas están fisiológicamente preparados para realizar esfuerzos con predominio del trabajo aeróbico. Por tanto, y contrariamente a lo que se ha venido pensando, las actividades de larga duración y mediana intensidad no están contraindicadas en la población infantil.

En cuanto a los beneficios que aporta el deporte y el trabajo de acondicionamiento físico, tenemos:

  • Aumento del volumen cardíaco, permitiendo al corazón recibir más sangre y como consecuencia aumentar la cantidad de sangre que expulsa en cada sístole.
  • Fortalecimiento de todo el sistema cardiovascular y mejora de la propulsión.
  • Disminución de la frecuencia cardiaca ya que el corazón aumenta su volumen y es más eficiente (mientras el corazón de un niño de primaria tiene entre 80 y 100 pulsaciones en descanso, los atletas de más nivel en deportes de resistencia tienen a menudo menos de 40 latidos por minuto. El ganador de cinco Tours de Francia, el ciclista Miguel Indurain llegó a tener 34-36 pulsaciones y menos, al levantarse por la mañana.
  • Mejora e incremento de la capilarización con un mejor y más completo intercambio de O2.
  • Incide positivamente en el sistema respiratorio, mejorando la capacidad pulmonar (algunos remeros y esquiadores de fondo de gran corpulencia han sobrepasado los 7-7,5 litros de capacidad pulmonar).
  • Activación del funcionamiento de los órganos de desintoxicación (hígado, riñones, etc.) para eliminar sustancias de residuo producidas por el organismo.
  • Fortalecimiento del sistema muscular y de los huesos implicados en la actividad física.
  • Activación del metabolismo en sentido general.
  • Ayuda a eliminar un exceso de calorías (una hora de actividad a 150 latidos por minuto – natación, jogging, aeróbic, cicloturismo…- quema aproximadamente 600 kcal en una persona de 70 kg).
  • El trabajo físico hace bajar la tensión arterial y tanto en los jóvenes como en los adultos, es un remedio muy bueno para evitar la hipertensión arterial.
  • El deporte y el acondicionamiento físico mejoran la estética y el tono muscular de los que lo practican. Hay mucho menos grasa (los varones en la cintura y las mujeres en las caderas y nalgas), el musculo es más largo y más duro y la postura (sobre todo la vertical) es mucho más armoniosa y agradable.

Además de estos aspectos fisiológicos, también tendremos mejoras de otra índole que hemos podido observar a lo largo de muchos años, aunque no se hayan comprobado científicamente con estudios concluyentes.

Estos otros aspectos – diferentes de los fisiológicos – que parecen desarrollarse positivamente en las personas que realizan actividades físicas regulares, son los siguientes:

  • El humor, las relaciones y el carácter mejoran con la práctica regular del deporte.
  • Psicológicamente las personas “endurecen” un poco y parece que se encuentran más dispuestos a realizar actividades físicas después de un tiempo largo de trabajo físico (tolerancia al dolor). Por lo que se puede ver en las escuelas de atletismo y de natación, los niños / niñas y jóvenes a los que les gusta el “fondo” son menos conformistas y más luchadores que los demás.
  • Los aficionados al trabajo físico regular, mejoran sus hábitos de higiene y de dietética y tiempo de digestión antes de una actividad física prolongada. Los deportistas que practican deportes de resistencia tienen muy buena disposición para estos temas de salud e higiene.
  • Finalmente, como beneficios del trabajo físico (sobretodo el practicado en el exterior) citaremos la parte educativa del respeto a la naturaleza y también la adquisición de fundamentos de ecología sobretodo en ciclistas, corredores de fondo, bicicleta de montaña, remeros, esquí de fondo…

Actividades y deportes que esta comprobado que mejoran la salud:

Caminar rápido, Caminar en subida, Cross-paseo (jogging), Marcha atlética, Correr lento (carrera continua), Correr rápido y largo (cross), Actividades acuáticas, Nadar, Cicloturismo, Ciclismo en plano, Ciclismo en subida, BTT, Triatlón, Patinaje en línea, Patinaje sobre hielo, Canoa, Iniciación al remo, Esquí de fondo y esquí alpino, Aeróbic, Iniciación a los deportes de lucha, Deportes colectivos: fútbol, hockey, rugby, balonmano, baloncesto, waterpolo, Carreras de orientación por bosques o parques, Juegos colectivos de lucha y actividades de arrastres y transportes, Preparación física general (Gimnasia dinámica), Circuito-training, Pesa ligeras y máquinas de musculación, Circuito-training de fuerza y/o resistencia, Deportes de raqueta, Bailes de salón rápidos…

Como vemos hay muchas actividades para mejorar la salud. Lo principal será la CONTINUIDAD (durante años), la PROGRESIVIDAD, pasar (por ejemplo) de 3 sesiones de 30’ por semana a 5 sesiones de una hora o mas, al cabo de meses practicando y la ALTERNANCIA entre las actividades (fuerza, resistencia, flexibilidad…) y la recuperación (evitar saturación).

Desde los Griegos antiguos o los Espartanos se ha practicado actividades físicas. Cuando estas fueron prohibidas por el clero en la edad media (inquisición), las enfermedades infecciosas (sobretodo la peste) se desarrollaron activamente durante unos siglos.

A finales del siglo XVII, filósofos y maestros recuperaron el deporte y la educación física.

Fue el inicio de una nueva era que ha ido superándose cada vez más y que se ha hecho imparable en nuestros días.

Actualmente, el deporte popular y la actividad física estan en fuerte alza. Los beneficios que aporta en todos los sentidos ya no están siendo discutidos.

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