En Medicina Estética se define a la celulitis como una afección del tejido subcutáneo que provoca una alteración de la forma corporal, afectando sobre todo a mujeres en la cara externa de los muslos, cara interna de rodillas, glúteos y abdomen, dando un característico aspecto de colchón y de piel de naranja.

Celulitis no es un término apropiado porque significa literalmente inflamación de las células y por este motivo se ha buscado cambiar esta palabra por otras más adecuadas y descriptivas.

Sin embargo, la generalización y uso de este término – y sobre todo la comprensión fácil del mismo por los pacientes- han determinado su aceptación como tal. Sin embargo hay que dejar constancia que en Medicina Interna la palabra “celulitis” se utiliza para designar una infección de piel y tejidos blandos producida por bacterias y tratada con antibióticos, que nada tiene que ver con el cuadro que estamos hablando.

Uno de los pintores que mejor ha plasmado la celulitis fue Rubens. Sus cuadros como “Las tres gracias” y “Helena Fourment con abrigo de pieles” dejan constancia que este trastorno estético se observaba desde entonces, aunque probablemente sin la misma valoración negativa que tenemos hoy en día. Es posiblemente con la aparición del bikini y la minifalda y unos cuerpos menos tapados que las mujeres comienzan a preocuparse: les resulta antiestético.

Y a partir de esta preocupación comienzan a surgir las primeras investigaciones médicas sobre el tema. Hoy en día, en una época donde la imagen corporal tiene mucha importancia, es un tema de consulta y tratamiento frecuente.

 

Celulitis Dra ZembaPero…¿qué produce la celulitis?

Como muchos temas médicos hay diferentes teorías y explicaciones que han ido surgiendo a lo largo de los años y posiblemente estén todas relacionadas. Las principales son:

Diferente estructura anatómica de hombres y mujeres: en la mujer el tejido adiposo se dispone en forma de celdas rectangulares perpendiculares a la superficie separadas por tabiques también perpendiculares.

Cuando los tabiques están “flojos”- como un elástico sin fuerza- los lóbulos de grasa se “hernian” hacia arriba sobresaliendo, dando el poco deseado aspecto de colchón. FIGURA 1. En cambio en el hombre los tabiques fibrosos se disponen de forma cruzada, como un “nido de abejas” y dificultando por lo tanto que los lóbulos sobresalgan hacia la piel . FIGURA 2

Alteraciones de la microcirculación: los pequeños vasos capilares no ejercen su función adecuadamente y se vuelven “porosos” dejando escapar líquido hacia los tejidos

Acumulación de líquido en el tejido inter celular: esto es debido en parte a las alteraciones capilares pero también por la acumulación de unas sustancias llamadas glucosaminoglicanos que ayudan a retener el líquido y que el tejido se “hinche”.

Factores inflamatorios: inflamación sobre todo a nivel de los tabiques que separan los lóbulos adiposos Acción de los estrógenos y otras hormonas: los estrógenos son un factor que predispone o agrava la celulitis.

Las evidencias son muchas: esta afección ocurre principalmente en mujeres, aparece durante la pubertad y empeora durante embarazo, lactancia , perimenopausia y los tratamientos con estrógenos. Otras hormonas que pueden jugar un papel: insulina, adrenalina y noradrenalina – ¡estrés!, prolactina y hormonas tiroideas.

¿Qué factores predisponen a la celulitis?

  • Factores hereditarios: la simple observación hace constatar muchas veces la incidencia de celulitis en madres e hijas
  • Dieta: la ingesta excesiva de hidratos de carbono y grasas produce un aumento de insulina que favorece la acumulación de grasas. El exceso de sal produce retención de líquidos. La escasa ingesta de fibra favorece el estreñimiento y aumenta la resistencia venosa de miembros inferiores, que favorece que los capilares sean más “porosos”. El consumo de proteínas debe ser suficiente y en cambio evitar el consumo de carbohidratos de acción rápida (mucho pan blanco, mucha harina refinada, bollería y dulces…)
  • Estilo de vida: el sedentarismo agrava la celulitis. Fumar produce alteraciones de la micro circulación capilar y disminuye el oxígeno en los tejidos. El alcohol favorece el aumento de formación de grasa.
  • Alteraciones emocionales: el estrés y la ansiedad producen un aumento de adrenalina y noradrenalina que en altas concentraciones estimula la producción de grasa corporal
  • Medicamentos: sobre todo el uso de anticonceptivos
  • Menopausia: no es inusual la aparición o empeoramiento de la celulitis en esta etapa de la vida

Debemos recordar que el tratamiento de la celulitis no empieza y termina con una sesión de un aparato dado sino que deben corregirse los factores implicados de forma continua para lograr una mayor duración de los efectos logrados con el mismo

Qué hacer

De todo lo expuesto se observa que la celulitis no es simplemente un problema del tejido graso: también están implicados los tejidos de sostén, la circulación, la acumulación de líquidos y las hormonas. Por lo tanto el tratamiento debería hacerse – tal y como considero para todas las enfermedades- de manera global.

Además de las cremas anticelulíticas , que pueden servir como apoyo pero no como único tratamiento, se utilizan diferentes medios físicos y mecánicos, como drenaje linfático, ultrasonidos, cavitación, presoterapia, radiofrecuencia, carboxiterapia y muchos otros. Personalmente prefiero las ondas de choque, que permiten tratar la celulitis en sus diferentes aspectos clínicos y estadios, desde los iniciales hasta los avanzados, de mucho más difícil tratamiento.

Pero no hay que olvidar que para obtener mejores beneficios no sólo hay que utilizar un aparato dado: también es importante corregir los factores que precipitan o agravan la celulitis, que no son los mismos para cada paciente. Una historia clínica detallada nos ayuda a descubrir qué es importante en cada paciente:

  • Corregir si es necesario, dieta y estilo de vida
  • Ayudar a reducir el estrés con complementos nutricionales apropiados
  • Corregir el estreñimiento utilizando fibra y probióticos
  • Optimizar la micro circulación capilar con polifenoles, vitamina C y otros componentes naturales
  • Regular la retención de líquidos con fitoterapia de drenaje
  • En casos de un aumento relativo de estrógenos, como puede suceder en la peri menopausia, ayudar a la degradación de los mismos con fitoterapia y nutrientes de detoxificación hepática : crucíferas, zinc, cúrcuma , alcachofa y vitaminas del grupo B entre otros.

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