El pasado mes de julio os hablamos del fenómeno ocurrido con la publicación del primer libro del Dr. Hiromi Shinya: La enzima prodigiosa, con más de 2.000.000 de copias vendidas.

Al poco tiempo apareció en las librerías La enzima para rejuvenecer, ejemplar que adquirimos y leímos enseguida, entusiasmadas por conocer el secreto de una eterna juventud.

Después de una segunda lectura, hemos considerado oportuno compartir con nuestros lectores las opiniones que Dr. Hiromi Shinya, propone en este nuevo libro.

El Dr. Shinya centra toda su preocupación en cómo hacer que el cuerpo humano se proteja a sí mismo contra la enfermedad, y no deja de insistir y recordarnos que somos lo que comemos.

Después de observar los intestinos de más de 350.000 pacientes a través de su colonoscopio sus conclusiones son contundentes: los alimentos que comemos y el agua que bebemos están directamente relacionados con nuestra salud.

Hiromi ShinyaPero en este segundo libro da un paso más: sus investigaciones para aumentar la capacidad de nuestro cuerpo de prevenir y curar enfermedades, le llevan a la conclusión de que el secreto está en la desintoxicación intracelular (en el interior de la célula).

Nos pone un ejemplo bastante gráfico -y algo desagradable-, y citamos textualmente: “Si te quedaras encerrado en una habitación con montones de basura, acabarías por sentirte enfermo y tu energía peligrará. Imagina las células de tu cuerpo como esa habitación llena de basura y entenderás cómo las mitocondrias, encargadas de convertir energía dentro de las células, pueden peligrar.

Es necesario limpiar la basura de la habitación -es decir, de las células- para restaurar la salud del cuerpo.”

Pero, ¿cómo acumulamos los desechos?

“A medida que envejecemos, los desechos se acumulan y, como en cualquier vertedero municipal, la basura acumulada se vuelve tóxica.”

Según el Dr. Shinya los desechos acumulados dentro de nuestras células son básicamente proteínas defectuosas. Y se generan teniendo una dieta formada principalmente por alimentos derivados de animales: como carne, leche y productos lácteos y además, de cereales refinados.

¿Y cómo podemos librarnos de los desechos?

Para librarnos de los deshechos el Dr. Shinya propone que adoptemos una dieta básicamente de origen vegetal (85% alimentos de origen vegetal, y un 15% de alimentos de origen animal), que mastiquemos mucho la ingesta de comida (la digestión empieza en la boca), que hagamos un mini-ayuno tres veces en semana, que bebamos agua de buena calidad y que nos apliquemos un enema de café (procedimiento desarrollado hace más de 80 años por el Dr. Gerson para la limpieza de colon).

El breve ayuno de Shinya

Quizás la aportación más destacada del Dr. Shinya sea la de realizar un mini-ayuno o un breve ayuno como él mismo le llama.

No se trata de realizar una dieta para perder peso o grasa corporal, lo que propone el doctor es generar hambre para que se ponga en marcha nuestra planta celular de reciclaje al activar nuestras enzimas rejuvenecedoras.

Haciendo un breve ayuno, siempre según el doctor, se limpian las proteínas dañadas y se renuevan, mientras se destruyen y reciclan las células que él llama zombies.

También hace mucho hincapié en que la forma moderna que tenemos de alimentarnos contribuye al almacenamiento de proteínas defectuosas y “basura” en el interior de nuestras células. Pero es que hasta hace muy poco, no éramos conscientes del daño que provocan en nuestro organismo las células tóxicas y estreñidas.

El ayuno de Shinya es un ayuno que empieza por la noche: recomienda que acabemos de cenar como muy tarde a las 21h, pero lo ideal sería cenar a las 18 h o 19h.

Después de la cena, deberemos abstenernos de comer nada más, pero si podremos beber un poco de agua de buena calidad (su preferida es el Agua Kangen).

Por la mañana, nos recomienda que bebamos entre medio litro y tres cuartos de litro de agua a temperatura ambiente, a pequeños sorbos. Y a continuación, una fruta fresca de temporada.

Y hasta la hora de la comida, otros 500 o 750 ml de agua, preferiblemente agua mineral embotellada y a temperatura ambiente. Si comemos a las 13 h del mediodía, habremos ayunado como mínimo 16 horas, teniendo en cuenta que la cena anterior fue antes de las 21 h.

El Dr. Shinya opina que con un poco de esfuerzo podemos ayunar entre 15 y 18 horas, lo que supone más de la mitad de un día, y repetido dos o tres veces por semana, asegura que este ciclo revitalizará nuestras células y las mantendrá libres de “basura” tóxica.

Nos invita a que probemos su propuesta, pues nos asegura que una vez libres de células y proteínas dañadas recobraremos unos niveles de energía que nos sorprenderán, tanto a nivel físico como mental.

Base científica que avala el mini-ayuno

En mayo de 2012, se hicieron públicos en la revista digital Cell Metabolism los estudios realizados por el biólogo Satchidananda Panda, en el Salk Institute de La Jolla.

Trabajó con grupos de ratones durante 100 días. Estaban divididos en tres grupos:

A- Grupo de ratones con dieta alta en grasa y calorías. Podían comer cuando quisieran, fuera de día o de noche.

B- Grupo de ratones que tenían acceso a la misma dieta alta en grasa y calorías que el grupo A, pero sólo 8 horas al día, cuando estaban más activos. Ayunaban durante 16 horas.

C- Grupo de ratones con dieta equilibrada y nutritiva.

Las conclusiones fueron sorprendentes

  • Los ratones del Grupo B adelgazaron casi tanto como los ratones del grupo C.
  • Los ratones del grupo A terminaron obesos, pese a que comían la misma cantidad de grasas y de calorías que el grupo de ratones B.
  • Además los ratones del grupo A no sólo terminaron obesos, desarrollaron colesterol alto, niveles elevados de azúcar en la sangre, hígado graso y problemas metabólicos.

Encontraréis más detalles en el libro La Enzima para rejuvenecer, pero hay que tener en cuenta que el Dr. Shinya no propone que nos atiborremos de comida basura y que luego hagamos el mini-ayuno saltándonos el desayuno, porque lo que comemos sí importa, y mucho.

¿Cómo soportar el hambre del mini-ayuno?

Teniendo en cuenta una sola cosa: el hambre es sana.
Cuando sintamos hambre deberemos pensar que se ha puesto en marcha nuestra planta de reciclaje, y esto se traducirá en eliminación de deshechos y mayor vitalidad para nuestro organismo.

Para el mini ayuno de Shinya es esencial ver el hambre como algo positivo.

Valoración Doctors & Labs

Los dos libros que hemos leído de este reconocido gastroenterólogo nos han parecido en todo momento interesantes, porque el Dr. Hiromi Shinya nos hace replantearnos cuestiones simples como: ¿Me encuentro con suficiente vitalidad?, ¿Descanso bien?; ¿Cómo es mi alimentación?… invita a la reflexión sobre nuestro tipo de vida, y sobre qué calidad de vida queremos tener.

Y lo más sencillo o tal vez más difícil, es que nuestra salud depende directamente de nuestra alimentación y por lo tanto, está en nuestras manos mejorarla.

El Dr. Shinya hace que entendamos o recordemos que las células son la unidad básica que forman cada órgano y tejido de nuestro cuerpo, y que la salud intestinal tiene un fuerte impacto sobre las células de todo nuestro organismo: todos los alimentos que ingerimos; son digeridos y absorbidos en nuestros intestinos, y desde allí se envían todos los nutrientes a todas las células de nuestro cuerpo.

Si nuestros intestinos están sucios: acumulan basura, gases y sustancias tóxicas como el sulfuro de hidrógeno, el amonio, el indol y el escatol, contaminarán nuestra sangre y terminarán por afectar al funcionamiento de nuestras células.

Por este motivo, nuestra recomendación es que vayáis al médico si no os sentís con ánimo o tenéis decaimiento general, fatiga crónica, etc., pero también hacemos nuestras las siete reglas de oro del Dr. Shinya para gozar de buena salud.

  1. Seguir una buena alimentación
  2. Beber agua de buena calidad
  3. Gozar de buen tránsito intestinal
  4. Hacer ejercicio moderado
  5. Descansar de forma adecuada
  6. Respirar y meditar
  7. Ser feliz y tener amor

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