La limpieza de la piel es el primer paso y el más importante que hay que realizar para cuidar correctamente nuestra piel. Si no la limpiamos bien dos veces al día, tendrá aspecto rugoso, los poros estarán sucios, aparecerán imperfecciones y además, no conseguiremos sacarle el máximo rendimiento a los productos cosméticos que utilicemos.

La piel debe limpiarse por la mañana antes de la hidratación, ya que mientras dormimos es cuando se regenera, cuando más actividad metabólica tiene, y esto produce residuos que vamos eliminando de la piel a través de la transpiración y del sudor, por lo que debemos retirarlos bien por la mañana…y por la noche, antes de acostarnos, hay que volver a limpiarla para eliminar todos los residuos de la contaminación, sudor, maquillaje….y así la dejamos limpia y preparada para recibir los productos que nos pongamos a continuación, y para que pueda volver a realizar correctamente la regeneración nocturna.

Como ya hemos comentado en algún post, nosotras recomendamos lo que llamamos la “doble limpieza” (sobre todo si nos hemos maquillado), y ésta consiste en varios pasos:

DESMAQUILLAR

Para desmaquillarnos, necesitamos un producto desmaquillador específico para ojos y otro para el rostro, aunque actualmente muchos productos ya están diseñados para desmaquillar cara y ojos (lo especifican en el envase) sino, lo ideal es utilizar el desmaquillador de ojos primero, impregnando bien un disco de algodón y manteniéndolo unos segundos sobre el ojo bien cerrado para que vaya actuando.

A continuación, lo deslizamos suavemente desde la parte interior a la parte exterior del ojo, sin presionar demasiado para no irritar, y repetimos 2 o 3 veces este movimiento para eliminar bien los restos de eyeliner y máscara de pestañas. Hay que utilizar un disco diferente para cada ojo.

A continuación, con otro disco, aplicamos la solución desmaquilladora de rostro por toda la cara, cuello y escote. Hay productos específicos para cada tipo de piel, para las pieles más secas existen leches o emulsiones desmaquillantes que no producen una deslipidización excesiva de la superficie cutánea, las lociones y geles son más adecuadas para las pieles mixtas-grasas, y para todos los tipos de piel (incluidas las más sensibles) tenemos las soluciones o aguas micelares, ya que eliminan la suciedad de forma muy suave y delicada.

Aunque muchos de estos productos no requieren aclarado posterior ni más limpieza adicional, nosotras recomendamos a continuación otro paso de limpieza con un producto con aclarado, para acabar de eliminar bien los residuos que puedan quedar.

Excepto en las pieles extremadamente sensibles o intolerantes que no suelen tolerar ni el agua.

LIMPIEZA CON ACLARADO

Para este segundo paso de limpieza también existen muchos productos específicos dependiendo cada tipo de piel y condición…para las pieles secas son más adecuados los limpiadores cremosos, para las pieles mixtas-grasas, los geles purificantes, y para las pieles acnéicas, con manchas o fotoenvejecidas, los limpiadores que contienen alfahidroxiácidos son la mejor opción…ya que así desde la limpieza podemos empezar a tratarlas.

Así que para este paso escogeremos el producto más adecuado para nuestro tipo de piel y una vez nos hayamos desmaquillado con el algodón, humedecemos ligeramente la piel y aplicamos el producto limpiador escogido, mediante suaves masajes circulares por toda la cara.

A continuación, aclaramos bien con abundante agua tibia y secamos con un tissue de papel o una toalla limpia suave, o de hilo.

TONIFICAR

Utilizar un tónico después de la limpieza nos ayudará a la perfecta eliminación de las posibles trazas de suciedad y grasa que no se hayan podido eliminar con el lavado anterior o incluso los propios restos de los cosméticos de limpieza previamente utilizados, además de que nos ayuda a cerrar los poros, y por tanto evitamos la aparición de espinillas y puntos negros.

El tónico también equilibra el pH de la piel (restablece la acidez fisiológica de la piel) y potencia los efectos de la crema hidratante, ya que aumenta el riego sanguíneo al estimular la microcirculación periférica y el tono muscular. Las soluciones tónicas se aplican también mediante un disco de algodón.

También las hay adaptadas a cada tipo de piel, para las pieles secas, no suelen contener alcohol e incorporan agentes hidratantes o emolientes, para las pieles mixtas o grasas, suelen ser soluciones hidroalcohólicas que incorporan agentes antisépticos, seborreguladores, astringentes… y para las pieles más sensibles, sin alcohol y con agentes calmantes.

Otra opción son las aguas termales en forma de aerosol (spray), ya que son ideales para refrescar, calmar y tonificar la piel, incluso las pieles más sensibles, a las que os recomendamos que como no realizáis el paso 2, os aclaréis el producto limpiador desmaquillante del paso 1 con el agua termal, ya que es muchísimo más tolerada que el agua del grifo, especialmente si ésta es muy calcárea.

EXFOLIAR

Una vez por semana, os recomendamos utilizar un producto exfoliante para eliminar los corneocitos (células muertas) que se acumulan en la capa córnea (la más externa) de la piel.

Lo podéis hacer mediante un proceso mecánico, con exfoliantes tipo “scrub” (con gránulos), en los que hay que humedecer ligeramente la piel y aplicar mediante masajes circulares insistiendo en las zonas más engrosadas, como nariz, frente y barbilla, o bien mediante un proceso químico, con peelings de alfahidroxiácidos como el ácido glicólico, en los que se aplica el producto y se deja actuar un tiempo antes de aclarar con agua, sin tener que masajear o frotar la piel (con estos últimos la exfoliación es más uniforme, ya que no depende de que insistamos más en una zona que en otra, sino que actúa por igual en todas las zonas de la piel).

Después de la limpieza, ya tendremos la piel perfectamente preparada para recibir el producto cosmético que elijamos…serums, cremas, ampollas, mascarillas….y potenciaremos su efecto al facilitar su penetración.

Valoración Doctors & Labs

Sabemos que hay mucha gente que no realiza una correcta limpieza de la piel, en la mayoría de los casos, suele ser por pereza o dejadez, (sobre todo por la noche). Nos hemos encontrado incluso con personas que aunque siguen una buena rutina de hidratación con buenos productos, no le dan importancia a la limpieza, sin saber que su piel mejoraría notablemente muchos de los problemas que intentan tratar con los cosméticos, si realizaran una buena limpieza antes de aplicarlos, y que sacarían mucho más provecho a sus cosméticos habituales, potenciando sus efectos.

Realmente creemos que merece la pena el esfuerzo que requiere seguir una rutina de limpieza como la que os proponemos, y os aseguramos que…excepto el día que os toque la exfoliación, no os robará más de 5 minutos!