La Siesta

0

La palabra siesta viene del latín “sexta hora”. Según el Diccionario de la Real Academia Española de la lengua: es el tiempo destinado para dormir o descansar después de comer.

La siesta es de una gran importancia tanto desde el punto de vista físico como psicológico, y no es un hábito de países subdesarrollados o de los países cálidos, sino que es un tiempo destinado para que el cerebro vuelva a fabricar los neurotransmisores que se han ido agotando desde que el individuo se despierta, hasta que llega la hora de comer.

Los neurotransmisores son sustancias que segregan las neuronas cerebrales. Algunos de estos neurotransmisores como la dopamina y la serotonina intervienen en los procesos del sueño y se producen esencialmente en la fase de somnolencia y sueño superficial.

La siesta debe ser relativamente breve, alrededor de unos 30 minutos, ya que de esta forma el individuo presenta un sueño reparador.

En el curso de la siesta, además de los neurotransmisores se activan las hormonas, entre ellas, la testosterona o hormona masculina. Esta hormona que se segrega en la fase del despertar y que determina la conocida erección matutina, se segrega también en la fase de adormecimiento de la siesta y es un buen indicador de salud mental y buen funcionamiento sexual.

Durante el sueño nocturno y la siesta, el cerebro procesa la información recibida en el estado de vigilia y la archiva en el cerebro.

En el curso de la siesta, se presentan sueños o imágenes hipnagogéneas que en general son más fáciles de recordar que los sueños nocturnos. Y durante la siesta pasamos por una fase que se conoce como de sueño activo (fase REM), durante la cual se producen movimientos oculares y sueños.

En cambio, en el sueño nocturno, después de esta fase REM, viene el sueño profundo, que puede ser más o menos intenso.

Durante el sueño nocturno solemos tener entre 4 y 6 estados de sueño activo, seguidos de un sueño profundo. La duración de cada una de estas fases: sueño activo más sueño profundo dura aproximadamente una hora y media.

Hacer la Siesta es un Arte

Mucha gente que hace la siesta, la hace en malas condiciones, o la prolonga en exceso, con lo cual deja de tener el efecto reparador que en ella buscamos.

Una de las frases más conocidas de Camilo José Cela, es aquella en la que dijo: “la siesta se debe hacer con pijama, padrenuestro y orinal”. Y en muchas ocasiones se ha representado al escritor con una caricatura en esta situación.

Yo suscribiría la frase, siempre y cuando se entienda que la siesta no debe durar más de 30 o 45 minutos.

Para mí, la forma ideal de hacer la siesta es:

  • estirado en la cama
  • vestimenta cómoda y sin zapatos
  • con la luz suave o apagada
  • sin ninguna clase de ruidos
  • con dos almohadas, una que mantenga la cabeza ligeramente elevada (esto nos evitará roncar), y otra debajo de las piernas con lo que al mantenerlas más levantadas, mejoraremos el drenaje venoso y nos levantaremos con las piernas más deshinchadas y más descansadas.
  • El summum de la siesta: simultanearla con un masaje. Representa ya el máximo exponente del sibaritismo de la siesta.

De todas formas, el papel reparador del sueño, es más beneficioso para el cerebro que para el cuerpo, ya que como decíamos antes, las sustancias que segrega el cerebro durante la siesta, son las que nos ponen a cubierto de la fatiga, la irritabilidad, la depresión, etc. y activan el sistema hormonal y la producción de ferhormonas, etc.

La siesta y las técnicas de relajación

La siesta puede tener un efecto tan beneficioso como las técnicas de relajación de Schulz u otras parecidas que datan de principios de siglo y que en los últimos años, los psiquiatras americanos están resucitando como algo novedoso.

Indicaciones neurológicas de la siesta

  • Tratar un dolor de cabeza ya instaurado por la mañana. Procurar no tomar calmantes y esperar a hacer una siesta de media hora.
  • Prevenir una crisis de migraña en personas que sufren de esta enfermedad.
  • Prevenir estados de estrés.
  • Prevenir estados de irritabilidad.
  • Prevenir estados depresivos.

La siesta mejora las relaciones de pareja

Las relaciones sexuales después de una siesta de verano, suelen ser mucho más satisfactorias para la pareja, que las relaciones sexuales del viernes o sábado noche.

En las relaciones sexuales de después de la siesta, no suele producirse el “gatillazo” cada día más frecuente en el hombre.

Muchas mujeres han descubierto que podían ser multiorgásmicas después de una siesta de verano.

En los hombres que tienen dificultades en la erección, es aconsejable que propongan a su pareja tener una relación sexual después de hacer la siesta, que puede haber ido precedida de un baño o incluso de un masaje sensual recíproco.

 

Compartir
Artículo anteriorDr. David Romero Riu, Cirujano Plástico y Dermatólogo
Artículo siguienteRepavar Regeneradora Aceite Puro De Rosa Mosqueta
Dr. Manuel Subirana
Neurólogo y Neuropsiquiatra. Académico Numerario de la Reial Academia de Doctors. Miembro de Honor de la Sociedad Francesa de Neurología. Miembro Correspondiente de la Academia Americana de Neurología. Ex-Director del Instituto Neurológico Municipal de Barcelona. Ex-Profesor Agregado de la Universidad Autónoma de Barcelona. Mención de Honor de la Sociedad Española de Neurología (2011)