Implicada en diversas funciones del organismo, la vitamina A es una de las más importantes para los seres humanos. Sus beneficios sobre la salud están ampliamente documentados, y su carencia puede ocasionar graves problemas. Además, la vitamina A es fundamental para tener una piel sana y con un buen aspecto. 

La vitamina A es liposoluble, y de divide en dos tipos diferentes: la vitamina A preformada (retinoides), presente en la carne, el pescado, los huevos y los productos lácteos; y la provitamina A (carotenoides), que se encuentra en productos de origen vegetal.

Una de las formas de retinoide más utilizadas, tanto en medicina como en cosmecéutica y cosmética es el retinol, cuyo nombre deriva de la implicación de este compuesto químico en la generación de pigmentos necesarios para la retina.

Existen indicios del uso de tratamientos a base de alimentos ricos en vitamina A para tratar la ceguera nocturna en el antiguo Egipto, hace 3.500 años.

La importancia de la vitamina A para la salud

Ya hemos citado la importancia de la vitamina A para la retina. Y es que la visión depende de esta vitamina para su correcto funcionamiento. El déficit de vitamina A puede provocar xeroftalmia (sequedad de los ojos), ceguera nocturna o destrucción de la córnea. En los países en vías de desarrollo, la carencia de vitamina A es la principal causa de ceguera.

El sistema inmunitario también necesita un aporte adecuado de vitamina A para su desarrollo y buen funcionamiento. Cuando el organismo carece de unos niveles óptimos aparecen cuadros de inmunodeficiencia y aumento de las infecciones, especialmente en niños. En la medida en que fortalece el sistema inmunitario, la vitamina A puede prevenir enfermedades infecciosas. En países en vías de desarrollo, los niños con déficit de esta vitamina tienen un mayor riesgo de mortandad al contraer el sarampión.

La vitamina A es fundamental, asimismo, para el crecimiento de los huesos y los dientes a edades tempranas.

Además, se plantea la posibilidad de que la vitamina A contribuya a la prevención de determinados tipos de cáncer, como el de hígado, mama, colon, próstata o pulmón (en no fumadores). El frente todavía continúa abierto para la investigación, que debe ahondar más en su posible acción antitumoral.

Otra de las áreas en las que la vitamina A juega un papel destacado es, como veremos con mayor profundidad, en la salud de la piel.

Los beneficios de la vitamina A para la piel

Las cualidades de la vitamina A tienen efectos positivos sobre la piel bien conocidos. Y por esa razón, es un ingrediente cada vez más empleado por la industria cosmética. En lo que se refiere a productos cosméticos, cosmecéuticos y fármacos disponibles solo bajo prescripción médica, la vitamina A se puede presentar en forma de retinol, de ácido retinoico, o de retinaldehído. Todos ellos son retinoides, sin embargo, la forma más común, especialmente en productos de aplicación tópica, es el retinol.

Las propiedades beneficiosas para la piel de la vitamina A son:

  • Antienvejecimiento: su acción antioxidante reduce el estrés oxidativo y previene los efectos de los radicales libres en las células. Además, también ayuda aprevenir el fotoenvejecimiento.
  • Antiarrugas: combate tanto la arruga fina como la profunda, y aumenta a la firmeza de la piel, debido a que regula la queratogénesis y contribuye a estimular la síntesis de colágeno.
  • Hidratante: ayuda a la retención de líquidos necesaria para la piel al regular la síntesis celular de la capa córnea. El déficit de vitamina A incluye entre sus síntomas la sequedad de la piel y el cabello.
  • Efecto reparador: el retinol contribuye a la generación celular, y por tanto es idóneo para mejorar el aspecto de cicatrices, marcas y otras huellas provocadas por agresiones a la piel.
  • Antiacné: el ácido retinoico cumple una importante función reguladora de las glándulas sebáceas.

La vitamina A es, por tanto, un componente imprescindible para tener una piel y unas mucosas sanas y con buen aspecto.

Valoración Doctors & Labs

Las propiedades beneficiosas de la vitamina A, que sea liposoluble, y su bajo peso molecular (que le permite penetrar hasta las capas más profundas de la piel), la convierten en un candidato natural a aparecer en las etiquetas de todo tipo de productos de belleza y cosmética. De hecho, además de su presencia en la alimentación, cualquier rutina de cuidados de la piel debería incluir la vitamina A.

Sin embargo, no hay que olvidar que, en exceso, la vitamina A puede ser tóxica, y no solo cuando se administra en complementos alimenticios. Su aplicación tópica tampoco está completamente exenta de complicaciones: el retinol y el ácido retinoico pueden tener un efecto irritante, especialmente en pieles sensibles. También pueden algunos productos estar contraindicados con la exposición solar, y conviene informarse en caso de tomar algún medicamento u otros productos cosméticos. Además de que el uso de fotoprotección es imprescindible si se utilizan productos con retinoides.

Por otro lado, la investigación está permitiendo el desarrollo de líneas de cosméticos con retinol cada vez más efectivos y seguros.

Desde Doctors & Labs recomendamos utilizar productos de laboratorios conocidos y de confianza, y seguir las precauciones especificadas por el laboratorio en el envase.

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