Hoy tenemos el placer de entrevistar a Mar Jal, farmacéutica licenciada por la Universidad de Barcelona en 1980, con la especialización de Farmacia Industrial y Galénica.

A nivel profesional, siempre ha estado ligada a la Cosmética, siendo además, profesora del Master en Dermatología y Cosmética de la UB, profesora de cursos de microbiología y seguridad cosmética en la Sociedad Española de Químicos Cosméticos y autora de dos libros de cosmética.

Es directora técnica y responsable de I+D de un reconocido laboratorio fabricantes de cosméticos para terceros, Laboratorios Magriña. Así, de la mano de esta experta, hoy os vamos a intentar desvelar todos los misterios de este gran sector denominado Cosmética diseñado para satisfacer nuestras necesidades y nuestro deseo de vernos mejor y parecer más jóvenes.

1. Mar, tu formación, tu profesión y tu vocación te han llevado a escribir dos libros sobre cosmética: “Los Cosméticos” y “El secreto de los cosméticos” ¿Cómo surgió la idea?

Soy farmacéutica pero siempre me ha gustado escribir. La idea surgió ante la constatación de la falta de libros sobre cosmética de carácter divulgativo para formar al público interesado de una forma entretenida pero rigurosa.

En publicaciones sobre cosmética, nos movemos muchas veces en los extremos: o excesivamente técnicas para el lector de la calle o excesivamente superficiales. Pensamos que era una buena idea situarnos en medio.

2. ¿Nos podrías explicar qué es exactamente un cosmético y hasta qué nivel actúan? ¿Tienen realmente alguna actividad?

Según establece el reglamento europeo: “ Un cosmético es toda sustancia o mezcla destinada a ser puesta en contacto con las partes superficiales del cuerpo humano (epidermis, sistema piloso y capilar, uñas, labios y órganos genitales externos) o con los dientes y las mucosas bucales, con la finalidad de limpiarlos, perfumarlos, modificar su aspecto, protegerlos, mantenerlos en buen estado o corregir los olores corporales ”.

Así se incluyen en la definición, productos tan diferentes como una crema facial, un gel de baño, una sombra de ojos o un producto solar. Un cosmético, por lo tanto, siempre actúa en la superficie de la piel, no en las capas profundas y no tiene actividad farmacológica o curativa.

3. Existen palabras que se usan con frecuencia para definir a determinados productos y que suelen causar mucha confusión entre los usuarios que no son expertos o no tienen formación específica. Nos gustaría que nos ayudaras y nos dieras tu opinión: ¿Un cosmético es lo mismo que un dermo-cosmético? ¿y que es un cosmecéutico? ¿Y un nutricosmético? ¿También se le puede llamar nutricéutico?

La palabra correcta es simplemente cosmético. Dermocosmético no está muy claro que quiere decir ya que, si dermo se refiere a piel, es una obviedad ya que los cosméticos sólo se aplican sobre la piel. Si quiere decir sobre la dermis no es correcto, ya que los cosméticos solo alcanzan la epidermis, la capa más superficial de la piel.

Un cosmecéutico es el nombre con el que se han querido llamar (con objetivo únicamente comercial) a los cosméticos que son muy activos, casi como medicamentos. Así el cruce de cosmético + farmacéutico da lugar a esta nueva palabra que no es en absoluto rigurosa. Un producto no puede ser dos cosas a la vez. O es un cosmético o es un producto farmacéutico. Confuso, como mínimo.

Un nutricosmético estaría en la misma línea. Se refiere a productos que nutren la piel por via oral. Si un producto se ingiere ya no es un cosmético, sino un alimento. Es una tendencia del mercado, reforzar la actividad de un cosmético por via oral para hacerlo más efectivo. Pero el producto que se ingiere no puede llamarse cosmético.

Nutricéutico, sería, a mi criterio, un término aún más incorrecto ya que incluiría dos expresiones no cosméticas: nutri (se ingiere) y céutico (tiene actividad medicamentosa.

Muchas de estas palabras son simplemente productos de márqueting que, a mi criterio, perjudican mucho la claridad de conceptos para el consumidor, generando falsas expectativas.

4. ¿Cuáles son los cosméticos básicos que todos deberíamos utilizar?

Yo creo que lo principales son: los productos para la limpieza (ya sea facial, corporal, capilar…) y los hidratantes. Nuestra actividad diaria y nuestro entorno, ya sean en el ámbito urbano o rural, exige que la piel esté protegida al menos frente al principal riesgo que es la deshidratación.

Y una piel con una crema hidratante garantiza también un escudo protector básico para enfrentarse a las agresiones del entorno y asegura su confort regular.

5. Existen muchos tipos de cosméticos de distintos precios en distintos
canales: los hay de venta en farmacia, otros se venden en perfumerías o droguerías, en supermercados, en herboristerías, en tiendas especializadas, etc.

¿Hay más garantías en un canal que en otro? y por otro lado, mucha gente cree que el precio del producto es la clave y cuanto más caro más eficaz es. ¿Esto es así?

La legislación es común para todos los canales. Todos deberían pasar los mismos controles y exigencias para su puesta en el mercado.

Otra cosa es que haya empresas más rigurosas que otras o que el consumidor perciba unos canales como más serios que otros.

Así por ejemplo, la farmacia es con frecuencia percibida como más fiable, las cadenas selectivas como más innovadoras y el supermercado como más barato.

El precio no siempre es sinónimo de calidad. Hay cosméticos más caros porqué las empresas que los lanzan han invertido más dinero en realizar con sus productos muchos ensayos de eficacia y tolerancia.

Pero hay también otros factores que tienen una clara incidencia en el precio como la exclusividad del perfume de una línea o la de los envases…y esto tiene mucho más que ver con factores comerciales que con la propia calidad del cosmético que aplicamos sobre la piel. Las campañas publicitarias también pueden encarecer el precio…

Pero todos sabemos que, en general, asociamos caro con calidad y algunas empresas se sirven de ello sin que esta correspondencia exista.

6. ¿Cuáles son los principios activos que debemos buscar en una crema antiedad si queremos que sea realmente efectiva?

Hay infinidad de ingredientes con este posicionamiento. Hoy las estrellas antiaging son los péptidos (específicamente diseñados en laboratorio) o las células madre de origen vegetal.

No hay que olvidar la importancia de las bases, de las texturas, que aportan los ingredientes básicos para una buena absorción y penetración de los activos. Las texturas son el transportador de los ingredientes activos.

7. ¿A qué edad hay que empezar a cuidarse la piel del rostro?

Depende del tipo de piel y de los hábitos del consumidor. En general las pieles grasas tienen menos necesidad de cuidados dado que la propia secreción las lubrica y protege.

Pero si una persona joven que se expone mucho al sol por ejemplo, puede presentar signos claros de envejecimiento prematuro mucho antes de lo que le correspondería por su edad.

De forma general, a partir de los 30 años, cuando ya se empiezan a observar discretos signos de envejecimiento.

Otra cosa son las personas con problemas particulares, como pueden ser las impurezas o la tendencia acnéica. Es fácil que tengan que empezar a cuidar su piel mucho antes.

8. ¿Qué le dirías a la gente que se pregunta: “si me pongo una crema antiedad con 30 años, ¿qué me pondré a los 50 y a los 70?”

Pues también una crema antiaging o antienvejecimiento (expresión que se considera mucho más exacta que antiedad) de características diferentes.

A los 50 o a los 70, las arrugas tienen unas características diferentes: más arrugas de expresión (fruto de la gesticulación), más arrugas verticales (fruto del descolgamiento de la piel y de la pérdida de firmeza), piel más delgada, más manchas….

Las arrugas de los 30 años son incipientes y habitualmente circunscritas a una de las zonas más vulnerables de la cara: el contorno de ojos, se mantiene la firmeza, no hay manchas…

Las texturas de estas cremas también son muy diferentes: más ricas en edades maduras, más ligeras en las jóvenes ya que la necesidad de lípidos, de recuperar el manto protector, de aportar suavidad o de atenuar las manchas…es más evidente en pieles más mayores.

9. Los cosméticos corporales, especialmente los que combaten la celulitis y los que luchan contra la flacidez, son muy demandados; sobre todo antes del verano durante la famosa “operación bikini” ¿Son realmente eficaces? ¿Qué principios activos deberían incluir según tu opinión?

La eficacia de los productos contra la celulitis depende de varios factores: es fundamental la constancia en el tratamiento, así como la generosidad en las maniobras de masaje que ayudan a la penetración ya la movilización de los acúmulos grasos estancados.

Además, el consumidor que empieza un tratamiento anticelulítico debería controlar su dieta y asegurar una actividad física diaria si quiere obtener buenos resultados. Un activo clásico anticelulítico que funciona bien es la cafeína. Los silanoles (derivados de silicio) son también una excelente solución, las algas…

10. Hoy en día mucha gente no quiere productos que contengan parabenos.
¿Qué opinión tienes tú sobre estos conservantes?

Los parabenos se han visto sometidos a un acoso que no tiene precedentes en la industria cosmética, a partir de informaciones poco rigurosas magnificadas en foros y blogs cosméticos.

A ello se suma el perjuicio de muchas empresas cosméticas que, por vender lo que se supone demanda el público, no les ha importado publicitar “paraben-free” como si fuera una ventaja.

En EEUU siguen siendo los conservantes de uso preferente. Se encuentran en la naturaleza como sistema de protección de muchas especies, presentes en muchos alimentos, en medicamentos… y disponen de estudios y historiales de uso como ningún otro conservante cosmético.

En el momento que las autoridades sanitarias empiecen a controlar esta publicidad injustificada que incumple además la legislación cosmética, esperamos que las cosas vuelvan a su sitio.

11. Y tenemos muchas lectoras que nos preguntan sobre cosmética “cruelty free”, es decir, cosmética no testada en animales. Pero según nuestra información, está totalmente prohibido testar cosméticos en animales; así que ¿Por qué algunas marcas lo indican en sus envases como algo diferente si en realidad ningún fabricante de cosméticos puede testarlos en animales?

Es un problema parecido al de los parabenos. Si pongo algo que gusta oir, venderé más… La legislación no permite que se presente como mérito, lo que es una obligación. Se considera competencia desleal y favorece la confusión en los consumidores. Pero no todas las empresas lo respetan. Es una cuestión de ética o como mínimo de rigor.

12. ¿Qué es la cosmética Bio? ¿Es lo mismo que la cosmética ecológica? ¿Y quién regula este tipo de certificación?

Es una cosmética que debe incluir un porcentaje mayoritario de ingredientes naturales y dentro de los naturales, un porcentaje de ecológicos. Ecológicos son los ingredientes que se han obtenido a partir de cultivos con unas condiciones especiales: sin uso de pesticidas, sin manipulación genética….

Cosmética bio o ecológica es lo mismo. También orgánica. Según los países se prefiere una u otra denominación: los americanos siempre se refieren a la cosmética orgánica, por ejemplo.

Actualmente solo algunas empresas privadas (Ecocert en Francia, BDIH en Alemania, Soil Association en Inglaterra…) evalúan, controlan y auditan estos productos y emiten un sello que queda recogido en el etiquetaje de los productos que es una evidencia de su certificación. En Europa está arrancando ahora un sello común que se llamará Cosmos.

13. Hay una nueva tendencia entre la población que consiste en cuidarse con productos naturales de la dieta mediterránea, como son el aceite de oliva, el aguacate, el yogur, el azúcar y la sal gorda, el limón, los huevos de gallina,etc. ¿Cuál es tu opinión al respecto? ¿Estos alimentos realmente tienen propiedades aplicados sobre la piel?

No hay ningún problema en hacerlo. De hecho, gran cantidad de ingredientes cosméticos son de origen vegetal. El principal problema es la caducidad. Los cosméticos necesitan conservarse para mantener íntegras sus condiciones originales. Los que preparamos en la cocina, habrá que mantenerlos en la nevera y utilizarlos de forma inmediato o en un período corto de tiempo o se contaminarán.

Por otro lado, estos alimentos pueden ser útiles como efecto físico:
refrescar con unas rodajas de pepino, exfoliar con granos de azúcar o masajear con aceite de oliva … pero en la mayoría de los casos es un contacto superficial sin que se pueda asegurar la penetración de las vitaminas, minerales o proteínas… que incluyen y que está mejor garantizada si se encuentran en un vehículo (base de una crema, de un
gel….) que ayuda a su penetración en la piel.

14. Una de las consultas más frecuentes con la que nos encontramos es si es posible recuperar una melena estropeada. ¿Hay productos realmente eficaces que lo consigan?

Por supuesto, como en el caso de la piel, es importante el cuidado
regular: utilizar champú suave y aplicar una mascarilla capilar durante unos minutos.

Proteger también el cabello del exceso de sol en período estival (un protector solar de cabello, un sombrero…). Si el cabello está muy estropeado el uso de acondicionador es obligado en cada lavado.

15. Actualmente, ¿cuáles son los principios activos más novedosos en cosmética facial, corporal y capilar?

Todos los ingredientes cosméticos alrededor de la genética cutánea, lo que se ha denominado cosmética inteligente.

Hay que tener en cuenta que gran cantidad de genes determinan el estado de nuestra piel: cantidad de colágeno, capacidad de protección frente a la oxidación, tendencia al enrojecimiento etc.

Los ingredientes estrella en cosmética facial/corporal son los relacionados ya sea con la epigenética, con efecto sobre los mecanismos que regulan nuestros genes cutáneos, o con la cosmetogenómica, que actúan con efecto directo sobre determinados genes de nuestra piel.

En cosmética capilar, péptidos y nuevas propuestas de silicona, los ingredientes por excelencia para un cabello suave y acondicionado.

16. Y ¿Cuáles son los ingredientes de toda la vida que siempre funcionan?

Hay ingredientes que son auténticos clásicos en la cosmética: el colágeno y la elastina son dos de ellos y dentro de los que nuestro organismo ya tiene de forma natural en la piel, como es también el caso del ácido hialurónico, ahora tan de moda.

Otros como el Aloe vera o la manteca de Karité que tienen un histórico de uso en los países productores, también han alcanzado, dada su manifiesta eficacia, este calificativo y es muy posible que así mantengan.

La gran capacidad de innovación de la industria cosmética lanzará al mercado siempre nuevos ingredientes, pero muchos otros, como los mencionados, persistirán.

17. ¿Qué opinas sobre la cosmética personalizada? es decir, la que se formula específicamente para un paciente en concreto. Hoy en día existe incluso la cosmética personalizada en base a un análisis genético, ¿Crees que es más eficaz?

Es una clara tendencia de mercado, Hoy lo personalizamos todo: el móvil, los regalos, la ropa, la dieta… Y los medicamentos se personalizarán en un futuro muy próximo. Nos medicaremos a “medida” atendiendo todos los tratamientos que necesitemos.

Lo mismo pasa con la cosmética, a partir de las necesidades específicas de nuestra piel, determinadas por nuevas tecnologías, ya sean equipos específicos para la piel o análisis genético podremos conocer con mucho detalle las necesidades de nuestra piel y cómo prevenir su envejecimiento.

Así se dispondrá de un criterio científico para establecer con que hay que enriquecer una base cosmética (crema, serum…) para que resulte el producto idóneo y exclusivo para una piel óptima, a partir de sus características particulares: escoger lo que nos va mejor. De ahí surgió el nuevo concepto de tienda cosmética, los “cosmetic bars”.

18. ¿Crees que queda mucho por descubrir e innovar en el mundo de la cosmética?

¡Segurísimo! Como en todos los sectores. Creo que hoy no somos capaces de imaginar cómo viviremos en 20 años.

El sector cosmético ya es tradicionalmente un sector con tendencia a la innovación que propone cosas nuevas constantemente y que en conjunción con los avances tecnológicos puede revolucionar su futuro.

Así: aplicaciones que detecten el estado de nuestra piel, que nos avisen del producto solar que debemos utilizar para asegurar la correcta protección de la piel, de móviles que activen los cosméticos que nos aplicamos pasando su pantalla sobre la cara, de activos que se comporten como drones detectando en que zona de la piel deben actuar….

También es tendencia la colaboración entre sectores como el textil o el alimentario:
sábanas con hialurónico para hidratarnos mientras dormimos, complementos alimenticios que ayuden a la movilización de grasas en personas con celulitis, etc.

Las posibilidades son inmensas.

19. ¿Crees que realmente se nota la diferencia entre una persona que usa cosméticos y una que no?

Es directamente proporcional a la edad de una persona. En la juventud, si no hay grandes excesos (particularmente solares o de falta de higiene en personas con tendencia acnéica) es difícil observar diferencias significativas.

Pero a partir de los 35 años, con la aparición de las primeras arrugas, se hacen evidentes las diferencias entre las pieles que se cuidan y las que no lo hacen.

En la edad madura esta diferencia es enorme y las que han descuidado su piel, presentan signos claros de mayor envejecimiento. Un factor puede retocar esta tendencia y son los otros hábitos personales como fumar, dormir poco, hacer poco ejercicio etc. que inciden también negativamente en la piel.

Si una persona tiene buenos hábitos cosméticos, pero toma mucho el sol o se alimenta mal…, su piel no estará en las condiciones esperadas para los cosméticos que utiliza.

20. Para finalizar, ¿cuál sería tu mejor consejo para tener una piel y un cabello bonitos, y por tanto, lucir un buen aspecto?

Para la piel, limpiarla bien antes de irse a dormir para aprovechar el efecto reparador del descanso sobre la misma. Utilizar un cosmético de día y uno de noche (después de la limpieza).

Pueden ser cremas, sueros… lo que sea para garantizar: un escudo protector para la actividad diaria y un efecto reparador y vitalizante de cara al nuevo día durante la noche. Igualmente el uso regular de protector solar tanto en verano (mayor SPF ) como en invierno (menor SPF). Un exfoliante, al menos una vez al mes.

Para el cuerpo, una hidratante corporal diaria, ya sea después de la ducha matinal o antes de ir a dormir. Un exfoliante, al menos una vez al mes.

Para el cabello, un champú neutro para el uso frecuente, un acondicionador para el peinado y una mascarilla recuperadora en períodos de agresión (sol, piscinas con cloro etc.)