La Dermatitis Seborreica es una enfermedad inflamatoria y crónica de la piel que cursa con brotes, no es contagiosa, y puede tratarse para mejorar los síntomas, pero no tiene una cura definitiva.

La dermatitis seborreica consiste en la inflamación y descamación de determinadas áreas de la piel donde existe mayor número de glándulas sebáceas (las encargadas de producir la grasa de la piel). Por este motivo la dermatitis seborreica es más común en personas con piel y cuero cabelludo graso o seborreico.

Etiología (causas)

Las causas que provocan la dermatitis seborreica no se conocen con exactitud, y aunque no está comprobado, parece ser que hay varios factores implicados en su desarrollo: factores genéticos (existe una predisposición familiar para desarrollar esta enfermedad), ambientales, hormonales, neurológicos (estrés…), inmunodeficiencias…

La microflora cutánea también podría estar implicada, ya que hay un hongo presente en ella, llamado Malassezia Furfur (o Pityrosporum Ovale), que en los últimos años se ha relacionado como otro posible agente desencadenante de la enfermedad, puesto que se ha visto que no afecta a los individuos que tienen una piel con un funcionamiento normal, pero sí a los que producen un exceso de sebo, provocándoles un desequilibrio en la capa lipídica de la piel que afecta a su función barrera, y parece ser que esto les provoca una irritación que conduce a la descamación.

¿Cómo se diagnostica?

El diagnóstico debe realizarlo el dermatólogo, y se basa en la historia clínica, el examen físico (la observación de la inflamación y el aspecto de las lesiones), los síntomas (picor), la evolución (por brotes) y la localización de las lesiones cutáneas.

En algunos casos puede valorar realizar una biopsia para confirmar el diagnóstico y descartar otras patologías cutáneas.

¿Cómo se manifiesta?

La piel seborreica es una piel irritada, inflamada, eritematosa y descamada. (Está enrojecida y a simple vista se aprecian las escamas blancas o amarillentas).

El paciente con Dermatitis Seborreica padece los siguientes síntomas:

  • Prurito (picor)
  • Descamación (escamas, caspa)
  • Eritema (rojeces)
  • Seborrea (piel grasa)
  • Inflamación (hinchazón y dolor)

¿En qué áreas de la piel se manifiesta?

Como afecta en particular a las zonas de la piel con mayor cantidad de glándulas sebáceas, puede aparecer en el cuero cabelludo y en áreas del rostro como son: los bordes laterales de la nariz, cejas, barba y bigote, alrededor y dentro de las orejas y en la zona de las pestañas.

También puede aparecer en la zona central del pecho, y en algunos casos, en axilas, ingles y genitales.

¿La caspa es Dermatitis Seborreica?

Todos tenemos un proceso normal de renovación celular de la piel (de cara, cuerpo y cuero cabelludo), en el que las células muertas de la epidermis se desprenden, pero no es visible a nuestros ojos, ya que son partículas demasiado pequeñas.

En la dermatitis seborreica, la descamación es visible a simple vista (hay presencia de escamas), y cuando esta descamación visible es en el cuero cabelludo se le denomina caspa.

La caspa se considera por tanto una forma de dermatitis seborreica.

Pueden ser pequeñas escamas blancas que caen constantemente y que ensucian la ropa, o bien escamas blancas también, pero más grandes y aglutinadas que se desprenden con dificultad, y que están más pegadas en el cabello, especialmente alrededor de las orejas y la nuca.

¿Quién puede padecer Dermatitis Seborreica?

La Dermatitis Seborreica puede aparecer a cualquier edad, pero es muy frecuente en bebés menores de tres años de edad, donde se manifiesta sobre todo en el cuero cabelludo (la llamada “costra láctea”), y en algunos casos también puede aparecer en el área del pañal y en los pliegues de la piel.

La costra láctea suele desaparecer antes de cumplir el año de edad, ya que gradualmente van desapareciendo las hormonas que pasan de la madre al hijo tras el nacimiento.

En adultos se suele manifestar entre los 30 y los 60 años, y afecta mayoritariamente a los hombres. Puede aparecer en pacientes con piel grasa, acné, psoriasis, personas sometidas a mucha tensión nerviosa, y también hay algunos casos en pacientes con enfermedad de Parkinson.

La dermatitis seborreica del adulto es un proceso crónico, que suele cursar con brotes (períodos en los que la enfermedad empeora), así que el tratamiento irá dirigido a controlar y mejorar los síntomas, pero no a hará desaparecer del todo la enfermedad.

Los pacientes tendrán que ser muy constantes con sus tratamientos y saber que la tendencia de la dermatitis seborreica es de mejorar con el paso de los años.

Esta enfermedad puede empeorar debido a factores emocionales y de fatiga (estrés, épocas de nervios…), por el consumo de alcohol y algunas comidas picantes, por el uso de cosméticos con alcohol y por la sequedad ambiental.

Estacionalmente, la enfermedad mejora o empeora dependiendo de la localización, ya que las lesiones existentes en el rostro y en el cuero cabelludo empeoran en otoño/invierno y mejoran durante el verano, y en cambio, las lesiones existentes en pliegues, como en ingles y axilas, empeoran en verano y mejoran en otoño/invierno.

¿Cómo se trata la Dermatitis Seborreica?

Para el tratamiento de la dermatitis seborreica se utilizan productos con actividad antifúngica o antimicótica, antiinflamatoria y antidescamativa.

El dermatólogo pautará el tratamiento más adecuado en función de la severidad de cada caso y de las áreas afectadas.

En el caso de la dermatitis seborreica del cuero cabelludo, suelen recomendar champús o lociones con principios activos como: ketoconazol, piritiona de zinc, o ciclopirox Olamina, entre otros. En casos severos pueden recomendar lociones específicas con corticoides, ácido salicílico…

Cuando la dermatitis seborreica afecta al área del rostro es importante mantener una buena higiene con limpiadores que no irriten ni resequen la piel, e hidratarla con texturas ligeras como emulsiones, sérums, geles… que sean libres de aceites (oil-free), y que no la engrasen ni dejen residuos oleosos.

En periodos de brote o casos más severos, el dermatólogo puede pautar cremas o lociones con corticoides (que se deben utilizar bajo estricto control médico), y puede combinarlas con otros tratamientos con ketoconazol, climbazol, ciclopirox Olamina, ácido glicólico, ácido salicílico, etc.

En casos más graves pueden pautar cremas o pomadas con inmunomoduladores tópicos como el tacrolimus o el pimecrolimus, o incluso pautar tratamientos con isotretinoina oral.

Medidas higiénico-ambientales

Lo más aconsejable en pacientes afectados por dermatitis seborreica es evitar las duchas con agua muy caliente, los ambientes con calefacciones o aires acondicionados intensos, y las situaciones de estrés emocional.

Diariamente es recomendable tener una buena higiene con jabones neutros o syndet (limpiadores sin jabón), hidratarse con hidratantes que no tengan aceites y como la piel está irritada, hay que evitar ingredientes que puedan irritarla aún más, como el alcohol. Recomendamos tener especial precaución con colonias y perfumes.

No existe una dieta restrictiva para los pacientes afectados por dermatitis seborreica, pero algunos especialistas recomiendan evitar las comidas picantes y las bebidas alcohólicas, ya que pueden empeorar los síntomas.

Valoración Doctors & Labs

Si tenéis picor, descamación, enrojecimiento y dolor en determinadas zonas de la piel, debéis acudir al dermatólogo, puesto que estos síntomas son también característicos en otras enfermedades, y será el médico el que determine de qué patología se trata en cada caso.

Una vez tengáis el diagnóstico hecho, debéis seguir el tratamiento que el dermatólogo os haya pautado, pero también os aconsejamos que sigáis las recomendaciones que facilita la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV):

  • Realizar una correcta higiene de la piel con los productos recomendados por el dermatólogo.
  • Prevenir la sudoración intensa.
  • Tratar adecuadamente cualquier sobre-infección cutánea (acudir al dermatólogo si empeora).
  • Restringir los tratamientos intensos a los períodos más molestos (no utilizarlos de forma continuada, ni sin control médico).
  • Evitar agresiones ambientales: aire, frío o sol intenso.
  • Evitar las situaciones de estrés emocional.
  • Evitar el consumo de alcohol.
  • No seguir tratamientos que no estén indicados por el médico (ni suspenderlos sin consultarlo con él, incluso los tratamientos dermocosméticos hay que utilizarlos constantemente mientras sea necesario).

Os dejamos unos enlaces de interés donde podéis encontrar más información sobre esta patología cutánea:

Academia Española de Dermatología y Venereología 

Dermatitis Seborreica 

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