Una de las dudas principales que tienen las pacientes a la hora de realizarse un aumento mamario con prótesis es qué tipo de prótesis elegir.

La elección va a depender tanto de las características físicas de la paciente como de sus deseos.

La decisión final se debe tomar con el cirujano plástico, que determinará el tipo más adecuado de prótesis teniendo en cuenta todo lo anterior, y contestará a todas las preguntas al respecto.

Los principales tipos de implantes hoy en día se podrían resumir, a grandes rasgos, en tres: de suero salino, de silicona redondos y de silicona anatómicos.

Existen otros tipos de implantes (por ejemplo implantes-expansores de Becker, que son mixtos, pero no suelen utilizarse con fines estéticos).

En mi experiencia, en España es mucho más común que las pacientes demanden una prótesis de silicona anatómica. En EEUU varía más, siendo cada vez más frecuente el uso de prótesis de silicona, pero en más casos que en España redondas.

Los implantes de suero salino fueron la única opción en EEUU durante muchos años, al existir una prohibición por parte de la FDA de utilizar implantes de silicona. Hoy en día esta prohibición ya no existe y, es por eso, que cada vez es más frecuente el uso de prótesis de silicona en ese país.

Los implantes de suero salino tienen un envoltorio de silicona y se rellenan de suero salino fisiológico antes o una vez colocados en la paciente. Los beneficios principales de estos implantes son que, al ser rellenados con el suero, se puede ajustar su volumen en cierta medida durante su colocación, su precio más barato, y que requieren una incisión más pequeña (unos 2 cm) para su colocación.

Además, en caso de rotura, el diagnóstico es fácil. Sin embargo, tienen un tacto más firme, acuoso y la superficie se arruga con más facilidad, siendo necesario que la paciente tenga una buena cobertura sobre la prótesis para evitar el “rippling“ (ondulaciones en la piel sobre la prótesis).

No son, por tanto, una buena elección en pacientes muy delgadas. Por otro lado, tienden a producir un contorno más lleno en la parte superior del pecho, siendo el resultado menos natural a la vista. Las prótesis de silicona están rellenas hoy en día de un gel altamente cohesivo de silicona, siendo parecidas en consistencia a las gominolas.

Tipos de Prótesis

Existen dos tipos, redondas y anatómicas. Las prótesis redondas tienen mayor proyección en el centro de la prótesis, estando el resto de su volumen distribuido de forma simétrica en el resto del implante cuando este se coloca vertical con la base sobre una mesa.

Las prótesis anatómicas, sin embargo, tienen forma de lágrima, imitando la forma natural del pecho. Es decir, tienen la máxima proyección en el polo inferior de la mama, y un polo superior más aplanado.

Ambas prótesis son más caras que las de suero salino, requieren incisiones mayores para su colocación, no permiten ajustar el volumen y no es posible saber si siguen íntegras sin recurrir a pruebas complementarias.

Su ventaja principal, sin embargo, es el tacto más natural. Al tener una consistencia mayor que el suero, también se doblan y se arrugan menos, con menos “rippling”.

Además, mantienen su forma e integridad a pesar de que se rompan, dado que la alta cohesividad minimiza la salida de la silicona del implante. Esto permite resultados estéticos mucho más estables a corto y largo plazo.

Las prótesis redondas tienen la ventaja que para su colocación requieren unas incisiones más pequeñas que las anatómicas, dado que el volumen es el mismo en ambos polos de la mama, independientemente de cómo se pongan.

Por esta misma razón, si rotan una vez puestas, esto no va a ser visible. Estas prótesis rellenan más el polo superior, dando una apariencia más redondeada a éste. Es una apariencia menos natural, por lo que no se recomienda en pacientes con problemas en la forma del pecho.

Son adecuadas en pacientes que desean este tipo de relleno mayor (y no tan natural) en la zona superior del pecho, y que no están excesivamente delgadas, sobre todo en casos de aumentos exagerados de tamaño de pecho dado que tienen mayor proyección.

También son adecuadas en pacientes con piel más laxa, sobre todo cuando el diámetro del implante es más estrecho que el diámetro de la mama, dado que en esta situación un implante anatómico puede rotar debido a esa laxitud de la piel (inadecuado soporte tisular).

Las prótesis anatómicas permiten un resultado más natural, dado que imitan la forma de la mama, con un polo superior con menos volumen que el inferior.

Son adecuadas tanto para pacientes que desean una forma natural, pacientes muy delgadas o con poco tejido mamario para cubrir el implante, pacientes con déficit de polo inferior, tal y como ocurre con pacientes con mamas tuberosas, o con asimetrías en la forma de ambos pechos.

Además, al rellenar más el polo inferior, permiten elevar más un complejo areola-pezón ligeramente descendido que las mamas redondas. La gran variedad de prótesis que existen de este tipo permiten compensar mejor las asimetrías mamarias al poder jugar no solo con volúmenes, sino también con formas.

Al ser prótesis que requieren una colocación en una posición más exacta, el bolsillo que se crea para introducirlas es mucho más pequeño, quedando la prótesis más ajustada. El hecho de que ese bolsillo sea más estrecho hace que en el caso de que hubiera contractura capsular se desplace menos el implante.

Además, al moverse menos la prótesis, es posible que haya menor desgaste de la prótesis con el tiempo. El mayor inconveniente respecto a los otros tipos de prótesis es que si la prótesis se desplaza o rota, el resultado es mucho más visible que en los otros casos.

 

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